ALFAVERSO Y OTROS AFANES | JOSÉ LUIS BARROETA BARAZARTE


SÓLO ME MULTIPLICO EN MILAGROS CUANDO LEO

Mis párpados son ventanas abiertas cuando regresas y tengo que evocar techos ahumados, distraigo mis órbitas en el umbral del convento porque la espera se alarga como eco de campanada nocturna. Hago origamis con la partida de nacimiento y en el ave se escapa la historia de Carmen Gregoriana, volando entre el chubasco. Vuelvo trizas la partida de defunción de Juan Clímaco, con ella hago un avión de papel pensando exorcizarlo, la arrojo al agua que baja de Carmona como río festivo para que extravíe su muerte hacia la barranca. Puedo calmar la sed con tu risa, aunque soy yesca quiero que cada hueso deje de ser ceniza y se mezcle con este aguacerito vespertino, dejo a un lado cualquier atisbo que encienda mi memoria y gozo de este momento en el que llegas con la muñeca que te pedí ayer tarde. Llueve y cada gota es hilo distinto que se cose a la tierra, gota-aguja que da puntadas y me dibuja en la sombra. Te espero entre-libros en el convento dominico Regina Angelorum, me entretengo pensando en mis padres: Carmen y Juan. En sus besos no dados, doblo papeles, mientras llueve, pienso que hay un árbol distinto esperándonos del cual comeremos sin temor.

 

DOS MIL AÑOS ANTES DEL VERBO YA TE BUSCABA PARA AMARTE

En el breve suspiro hay una eternidad, en el diluvio que se cierne hay un desierto que viene de vacaciones al cuerpo como plaza Bolívar a medio día llena de gente extraña donde busco tus pupilas que son mi universo andante. Camino por la Independencia aun llena de sol, desde el Sandoval salen golondrinas danzando al agua y el agua viene cantando con truenos entre los cedros de la quebrada. Cruzo hasta la otra esquina como quien viaja al fin del mundo, me dicen allá que Juan Barroeta estaba cobrando en el banco y se le nubló la vista. Subo como coliflor las ocho cuadras y en la boca del callejón Miguel Pernía responde a mi pregunta como cuchilla en el cuello… ¿y mi papá? Juan…Juan se murió…Una lluvia distinta cae huesos adentro.

 

EN EL SILENCIO DE LA CASA QUEDAS COMO UN VIEJO GÉNERO

Restos de espejos, cada pedazo canta tu nombre, de la torre antigua regreso noctámbula, hay una complicidad sutil que enhebra. El rostro resbala por la candela. La puerta palidece y es ventana, pared cruda para decir que no estás. Horcón y viga sembrándose en el suelo. La piedra es el esqueleto de tapia. La ranura esconde raíces y entierros. La mesa me espera en un rincón de pan, silla que me escinde y me convierte en brizna que se lleva el viento.

 

SU BOCA ES EL DÍA DE LOS SUEÑOS

Mirada que se desgaja en sombras como periódico antiguo al cual se le han desvanecido las letras. La pupila ya es un canto de luz lejano. Rítmicamente el trueno ensaya el concierto de agua que -en un rato- dará la sensación de diluvio. Sendas en las que mi cuerpo calza como una hoja en el aire. Discurro en un mundo vivo donde la pantalla de la tarde ha sido encendida a la vida, tu mundo. Supe de tus ojos, desde entonces el mundo es pupila sustraída. De vez en cuando reviso las costuras de la savia y pienso que el traje de arrugas que me ha propuesto la vida aún está ajustado. Hoy es siempre todavía. Miro hacia atrás y los vestidos de girasoles son un paraíso al cual no accedí y del cual salí marchita. Alfaverso: alfabeto de metáforas. Ayer es nunca jamás, aquí te dejo una petición de retorno, espero tus gajos de vida.

 

NO ME PREGUNTES POR EL COLOR DE LA AUSENCIA

Duplicada por sudores presiento la fragancia oscura que toca tu sangre. Tus lunares son islas donde me salvo de naufragios nocturnos. Tengo todos los números del mundo tatuados en mi pecho, cada instante de ausencia tuya es tiempo perdido. Estamos huérfanas de amores, aluviones de vitrales en los llantos de cada despedida que se vislumbra por, canciones de Javier Solís que se escuchan a lo lejos.

 


José Luis Barroeta Barazarte, Nacido en Trujillo el 21 de julio de 1969.  Egresado con honores de la Escuela de Letras .de la Universidad de los Andes (ULA), recibe en1992 el título de Licenciado en Letras. Desde 1993 vive en Trujillo y se desempeña como docente e investigador en la ULA, en 1997 con el trabajo  Modernidad, vanguardia y poesía. Arpoximación crítica a la obra poética de Victor Valera Mora completa sus estudios de Maestría en Literatura Latinoamericana de la ULA, y desde ese mismo año ha sido profesor de la actual Universidad “Mario Briceño Iragorry”(UPTT-MBI)  Su libro  de poemas Tapias de Enero fue premiado con mención honorífica en 1992 por el concurso DAES de la ULA; en 2002 su poemario Alfaverso es laureado en el concurso nacional de poesía del CONAC; en 2007 Oficio de Alfaverso recibe el primer premio de la Asociación de Profesores de la ULA, todos escritos bajo el seudónimo de Virginia Alvarado


 

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