SELFI EN EL VIENTO | CURTIS BAUER


SELFI EN EL VIENTO

Hoy he sido invisible y he dicho
frases largas y elocuentes
que nadie oía. Las hojas del roble
centellaban, impasibles
al calor. Tal vez
pronunció mi nombre el polvo
o el hondo aliento de la chumbera
antes de que otra flor brotara
entre sus pinchos, pero no
me rozó ni me despeinó el viento.
Fue una palabra vacía y yo estoy vacío
como un tambor herrumbroso de petróleo
en la cerca trasera de un terreno,
roto, abollado, más vacío
que una excusa
de última hora o un permiso.
Esta noche una perra me besó la mano.
Fue la primera en dirigirse a mí
pero era la noche tan cerrada
que debió creer que el aire
guarda un eco, o creyó acaso
que alguien había cruzado
horas antes dejando su olor
en la valla del callejón, o que se anunciaba
la presencia de un hombre en la oscuridad.


PROFESIONAL

También hoy –sol
de levante, canícula, poniente–
crece la hierba entre las grietas
del asfalto. Algunos muertos
se han ido y algunos vivos
compran entradas para la sesión matinal.
Mi hija grita desde
la ventana de arriba. Su
madre observa a una vecina
que, nerviosa, agita el bolso
por la calle. Yo estoy bien. El perro
está bien. Todo está bien. Gira el mundo
hacia adelante y nadie lo controla,
ni al chico sentado en el banco
ayer, los zapatos pegados
al chicle del suelo,
los dedos pegajosos sosteniendo
su juguete. Alguien pensó
en controlarlo e hizo una llamada,
se asustó o bien la causa del temor
aguardaba en las manos del chico.
La palabra fin quiere decir
que uno se puede marchar del cine,
o cerrar el libro y colocarlo
en la estantería, o dejar
de llorar. Quiere el borracho
de la Avenida 22 recuperar
su voz. Nadie sabe cuánto
tiempo ha estado en silencio ni cómo
prestar atención cuando pregunta
al muro astillado de ladrillo: ¿es
la an-ti-ci-pa-ción o el acto?
Quiero saber por qué me lleno
de tanto amor
sólo a veces. Salpican
las plantas de la escalera de incendios
el callejón de geometrías
con las que alguien más inteligente
haría correspondencias algebraicas.
Se ha puesto el sol. El chico
está muerto. Su amigo no ha empezado
a dejar de echarle de menos.


OBITUARIO

No dirá nada el noticiario de la mañana
de tu muerte, ni de cómo se quebró un cristal
al rebotar en tu pecho. No quedará

el olor a tierra en que te vas a convertir
en mis dedos. Ni registro de las noches
en que dormiste en el suelo de mi casa, del calor

de los días en que bebíamos hasta ponernos ciegos,
de las bolas de billar chocando y rodando
suavemente por la mesa. Nada queda de ti

salvo mi egoísmo, salvo mi voz llamándote
cuarenta y cuatro veces hoy. Ayer había olvidado
que éramos amigos. Y mañana –sé

quién soy, en quién me he convertido– y mañana,
lo sé, y en adelante, lo volveré a olvidar.


SELFIE POLVORIENTO *

Hay una luz que amo, que amé
en la casa en que nací.

Dentro, el vestíbulo se llenaba
de rayos de luz radiantes

cascadas de partículas se acumulaban
allí, y explotaban, en una nube,

y se derramaban como si
tuvieran otro lugar al que dirigirse

mil millas más abajo
o marcharse del pueblo como

haría yo más tarde, sin saber por qué
por entonces bañado en aquel polvo

agitado que se revolvía y removía, inquieto
por aquella luz y el calor en la forma

del abrazo de un cuerpo que se desplegaba
sobre mí, sosteniéndome, el niño

envalentonado dentro del vigor de aquel espacio,
sacando algún coraje para adentrarse

en aquel remolino y bailar
en las manos del polvo. Mis manos

lo entretejían, formando una taza y
lo tocaban. Lo abrazamos. Aprendí

en qué parte de la luz puedo llegar a ser
flotando, arremolinándome, cómo

mantenerme un paso por encima del suelo,
y después salir, después salir más lejos.

(* Traducción de Nieves García Prados)


Traducción de Natalia Carbajosa

Curador invitado: Fedosy Santaella

Estos poemas serán publicados en el libro: Selfi Americano (Vaso Roto Ediciones, 2021)


Curtis Bauer es poeta y traductor. Selfie Americano es su tercer libro de poesía y se publicará en Vaso Roto Ediciones en 2021. Como traductor ha publicado varios libros de poesía: la traducción de Leve Sangre, de Jeannette L. Clariond, Eros es más de Juan Antonio González Iglesias, y Poemas Selectos de Luis Muñoz. Su último proyecto es la traducción de la novela El lector a domicilio de Fabio Morábito y el libro Tierra de mujeres de María Sánchez. Curtis Bauer es editor de Q Avenue Press Chapbooks, editor de traducciones en la revista The Common y editor asesor de Vaso Roto Estados Unidos. Enseña escritura creativa y traducción en la universidad de Texas Tech en Lubbock, Texas.


 

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