ENJUAGA SU CUERPO LLENO DE PUENTES | DANIELA SANDOVAL


PODRÍA DECIR QUE SOY PRODUCTO DE UNA CONVERSACIÓN CON DIOS en la mitad de una caricia o un gemido de placer, podría decir que nací de una rodilla y que mi prima era pan y que juntas bailamos hasta que la iglesia hizo de mi un mito que le enseño a amar a los hombres, o a fingir que lo hacen, pero no eso ya es demasiado, podría decir incluso que entre las piernas de mis padres se hizo un big bang y que de una esquina de estrellas rosadas nació mi cuerpo de un tamaño impronunciable, podría decir pero estos sonidos y grafemas no son más que intentos por expresar la rabia,  por agobiar los gritos de mi madre en una sala de partos en marzo del 98, podría intentar si mi nombre no significara la enviada de dios y no existiera simbólicamente el pecado y la salvación sobre un par de rodillas que sostienen mis pasos, porque mi existencia como este condicional simple solo indica que hay masa que ocupa espacio, que hay peso y velocidad, que hay preguntas sobre el ser y que las leyes de la termodinámica no aplican en mi sangre porque en este perfecto equilibrio nada funciona, no voy a decir que mi corazón es un motor y que nací de un verso de algún poeta maldito y que le tengo miedo a la vida, ni voy a suplicar atención porque soy un joven motociclista que toma su guitarra y sale a las carreteras del mundo a tocar su canción desesperada, no voy a decir que podría no decir nada y que me quedo mis reflexiones para cantárselas a mi almohada mientras me atraganto de nostalgia y pasado, todo eso sería mentira y pretensión, solo puedo y podría decir que creo que vivo, que nací de una mujer que tenía el ombligo morado a las 4 de la mañana y de un padre que no tenía dinero para recibirme pero que le puso a su hija el nombre de una flor, que nunca quise ser una princesa ni la inspiración para un poema romántico, que sé que todo anda re sucio y que menos mal tengo una voz para poder decir o al menos intentarlo.

Del libro Poemitas rabiosos para leer en movimiento


ANTROPOFAGIA URBANA

Enjuaga su cuerpo lleno de puentes
y se mueve muy suave entre la cuenca ocular
y la fosa nasal
de la ciudad
enjuaga sus pliegues
sus puentes auditivos

Milímetro a milímetro
en la red nerviosa que alumbra las calles
enjuaga los trozos de piel quemada
y son las pasiones
quienes le arrancan del pecho
las palabras – bala del hambre
El amanecer
trae una lluvia tibia entre las piernas


ESTO NO SE LLAMA SEXTO SENTIDO SEÑORITA, SE LLAMA ANSIEDAD

A lo mejor la lluvia sea el canal oscuro de las ideas
así como la ternura sea perversa
y el hambre una concesión divina para recordarnos la miserableza del tiempo
Hay una gotera sobre la teja de cinc del cuarto
Hace tres meses que no ha parado de llover
Una vez estaba escuchando flamencos
mientras divisaba de lejos
los gestos de Héctor
la sonrisa de Héctor
el dolor de Héctor
las gafas de Héctor
todo
al mismo tiempo
y mientras tanto
granizaba
Tal vez la lluvia sea el oscuro canal de la imaginación
y la desgracia
así como el frío y la posición fetal
que tanto se le parecen al desamparo
hace tres meses que no para de llover
cada dos minutos suena la gotera en el zink
es válido sentirse como un perdido
cuando se tienen mojados los pies

Yo que siempre he amado a la muerte
yo que siempre he querido rendirme
pero que nunca lo hago
yo que algunas veces he intentado en vano
estar del otro lado de la vida
abandonar este sucio plano
he estado pensando últimamente
que tengo al corazón cansado
que necesito de algo que me refuerce el aliento
para escribir otra cosa
para no hablar siempre de lo mismo
he pensado que necesito con urgencia a la vida
que quiero que venga a darme tanto
que me sienta empalagada de sus sorpresas
y necesite odiarlas de nuevo
que quiero que venga toda ella
con sus fastidiosas pretensiones de perfección
a sentárseme al lado
para contagiarme de luz
he perdido de a pocos la luz
que ansío su llegada para poder cagarme de la risa
de no poder creerlo
y luego empezar a cuestionarlo todo de nuevo
que quiero que deje de mostrarme como sus hazañas con la muerte
atentan contra la respiración de mis amigos
y mis amados
que de verdad estoy hundiéndome
que necesito una miserable razón para continuar
que quiero que venga
me mire a los ojos y hable conmigo
que me estoy cansando de este reto mudo
y de sentir tanto frío cuando me atrevo a dudar
que quiero que venga con la música del universo
para explicar el espeso humo de la metralla
he estado pensando en ella
en la necesidad que siento
de que algo aquí
adentro
florezca


DANIELA SANDOVAL. Le gustan las empanadas, el ruido de la calle, escuchar ladrar a los perros y las calles ebrias de peligro por la noche cuando está con los amigos, es Licenciada en lingüística y literatura, actualmente dirige la revista de poesía Vitalogía ¡Poesía a la lata!, también ha estado vinculada a procesos culturales en torno a la promoción y difusión de la poesía contemporáneas en la producción de eventos como “Tejido a tierra, enraizando voces para florecer” (2019)  en donde junto con El Pornógrafo y Sub literatura se reunieron a más de 50 poetas en contra del asesinato sistemático de líderes y lideresas sociales. De igual manera junto con la revista Vitalogía participó en los eventos “Tarde le lenguas y otras cositas I y II” (2018) y en el primer festival “Mujeres hablando y haciendo” (2020) junto con el medio cultural Quira Medios. Poemitas rabiosos para leer en movimiento, (2020) es su único poemario terminado, publicado por la editorial La Silla Renca (2020)   disponible en: https://drive.google.com/file/d/1SiPB9-iLESwV957D7yGZu3sonWov10Yk/view?fbclid=IwAR1yGK0gS-JEWP5sEMpofzqz8LMEN6g-XN8ROTixsoMbdu9Qj6hVWo8ilFw


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