ESCRIBIR ES CONFESARSE | PABLO ALDACO

POETA, LEJANÍA

Poeta, al horizonte
la soledad te espera,
soledad sin nombre
Allá te espera,
noble balsa de Noé,
El pan y el vino:
La lejanía en tu mano.


LA HUECA TIERRA

Parece que la hueca tierra duerme, está quieta.
Sólo el silencio la ilumina, la pone en perfecta sintonía
¿Dónde dejamos a la tierra hueca?
La dejamos tranquila, respirando, en el silencio.


LA TARDE VUELVE A SU PRINCIPIO

La tarde vuelve a su principio,
Luz y medianía
Suena la trompeta del amanecer
El ciego la escucha
Como el agua clara
Sin mentir te seduje,
Transparente, agua clara,
Fui agua, tú bebiste


LA CASA ESTABA FRÍA

La casa estaba fría
¿Qué te falta?
¿Cuál es la ausencia?
¿Qué te urge?
¿Por qué te persigues?
¿Qué adeudas?
Afuera están la danza y la fiesta
Estás herido,
Estás cansado,
Tienes frío,
Vives un tormento,
Sufres la caída
Habla con el aire
Sueña con el Eterno
La casa estaba fría.

I

Ningún hombre escribe esto,
Es el corazón de la madrugada trunca.
No hay tierra a la vista,
sólo el gris plomizo del cielo prometido.
Ni abrigo ni calor de chimenea,
ni la roca azul de tu mirada rota.

II

Escribir es confesarse
Palabras vacuas,
Guías de un silencio no resuelto
Respiro, escribo para no ahogarme.
Ante lo que no tengo, me resigno.
El espacio es infinito.
Sigo en el laberinto,
Escucho el eco
Soy el oráculo triste,
Ya no soy mis pensamientos.

III

Y detrás, la inmensidad acuática.
Más tarde el sol, luna roja.
Un cielo roza con el mar: Navachiste.
La isla enigmática descifra, casi en silencio,
Su lenguaje.
Tiembla el viento a la hora
En que el Astro se oculta.

IV

Un anhelo,
Un sueño hecho justicia,
Una mar tranquila,
Una joya de ternura,
Una palabra de amor
Una vigilia,
Una esperanza líquida,
Un sueño prolongado
Una luz en cada casa,
Una ansiedad que espina
Una Tierra que pide besos
Un caballo cansado en el desierto
Una flor abandonada en el cementerio
Un túnel luminoso,
Una piedra esperando ser escuchada
Un pozo que llora,
Un ángel desespera.


PABLO ALDACO (Hermosillo, Sonora, México). Es poeta y cantautor. Estudió el diplomado en creación literaria en la SOGEM, el Seminario Zona Uno en la Casa Refugio Citlaltépetl, impartido por Víctor Sosa. Ha participado en diversos festivales de música y poesía en países como México, Argentina, Perú, Cuba, Chile y España. Es autor de los libros Las aguas del Regreso (2005), La noche que se expande (2011) y Corazón, punto cero (2018).

Leave a Comment

Categorías