FRAGILIDADES | LUCAS MARGARIT


Quien necesitará una palabra como esta
ahora que las manos frías se hunden en el agua

quién necesitará
la forma del viento y de la sombra
ahora que el sur se disipa hacia el norte
en este ruido de otoño y marejada

quién necesita el alma de los cuerpos
cuando es el alma la que necesita de la tierra
la violencia del cuerpo que no ata
la palabra a la palabra y la palabra
al sentido de la distancia

En Telesio, brevíssimo tratado sobre el asombro


TELESIO EN EL CEMENTERIO

Telesio va preparando su muerte
con las antorchas que recogió de otros funerales

¿podrá existir tanta dicha entre la nostalgia y el fuego?

En Telesio, brevíssimo tratado sobre el asombro


qué haríamos pregunto
sin esta enorme oscuridad
Blanca Varela

Apenas te duermes
el fuego comienza a declinar
es entonces cuando quien dice “imagen”
se atreve a dividirse en dos
y sostener cada espacio del mundo

componer un rezo
es corregir la figura de una hoja que cae
o elegir solamente cómo mirar un ojo vacío

y dijo
que exista el hombre y el animal
y hubo agua, sangre y silencio

y dijo
que se separen las tierras de las aguas
y hubo sequías y mareas

y dijo
que el pájaro vuele
y detenido en las ramas
el pájaro habló

y dijo
que los mitos parezcan eternos
y el hombre callado se reconoció
como un muerto
entonces golpeó las once puertas de un cielo
y el viento comenzó a decir:

“escapo del cielo
hacia las grutas y me junto al mar
para llevar las piedras a la orilla
es tiempo de hundirse en la costa”

y un dios calló. ahora un espacio mínimo
entre el agua y el agua hace posible
la quietud y la calma

¿dónde el pan de cada día?
¿dónde el fuego y la sal interrumpida?
entonces el hombre se dominó
y se vio ahogado como los huesos de un león ahogado
y extendió la mano
y cruzó la noche con la noche
y multiplicó la cristalización

dios dijo el ruido
y el ruido se fosilizó entre la madera

“¿estás ahí?” decía una hormiga mientras
era disuelta por el veneno de una araña
para quedar rígida
y ser el modelo de un dios blanco y eterno

y dijo dios que la tierra se amamante del aire
y el aire como una mariposa de la noche
guió a los animales hacia los osarios
y vio dios que era bueno
y nubló el cielo con huesos
para que la luz se disipe entre los juncos

entonces se lanzó y regresó al inmenso desierto del mar

En Telesio, brevíssimo tratado sobre el asombro


Todo aquello que Telesio
creyó entrever
se deshizo en
la palabra “mármol”

todo aquello que Telesio quiso nombrar
se derramó en el mapa de la intolerancia

todo lo que nombró
se desmembró en el mapa claro de la violencia

En Telesio, brevíssimo tratado sobre el asombro


Mi cuerpo desnudo es lo frágil
ante cada animal que se acerca
mi cuero sin marcas es lo frágil
para que toques despacio aunque
tu dios sea blanco como una pradera
mis manos y brazos se estiran
para alcanzar una ciudad en llamas detrás del río

En Telesio, brevíssimo tratado sobre el asombro


HIERONYMUS BOSCH, EL JARDÍN DE LAS DELICIAS (1515)

luego de dejar Amberes
entraste en la zona pantanosa,
al sur de un pueblo umbrío

dos hombres
en el bosque oscuro de la sangre
entre yuyos y
arañas blancas

me he dormido desnudo frente a tu cuerpo
me despierto desnudo
y encuentro mi vista ausente de mi vista
y desciendo hasta tu pecho
como una catedral
y te veo enorme como un coloso de aire y sal
un coloso de carne y hueso que redime todo miedo
y se mece entre los árboles del mundo

entre las lluvias tu lluvia,
en la fuerza del mundo tu fuerza,
entre el llanto de los pájaros tu canto

es allí donde toda catedral imagina un feudo
es entonces cuando abres mi boca para contener el aliento
ahora dicen mi nombre como se repite el ansia y la sed
soy inmenso como tu abrazo de hombre a hombre
soy el mar que se acuesta en tu orilla
como un dios exiliado y cansado

En Vestigios de lo invisible


HANS MEMLING, LA PENITENCIA DE SAN JERÓNIMO (1485-1490)

fui un niño en un bosque en el que ya no hay nieve
a veces la estepa vuelve como vuelven los abedules a la sangre
y el acantilado llama con voz de bronce

fuiste el viento que sopla hacia una espalda de lodo y arena / el viento de un mapa oscuro como la piel de un elefante herido / el viento que sopla una vez más fuera de los trópicos y los remansos

En Vestigios de lo invisible


LUCAS MARGARIT es Dr en Letras por la Universidad de Buenos Aires. Es poeta y profesor e investigador en la Universidad de Buenos Aires. Ha colaborado con numerosas publicaciones y dictó cursos, seminarios y conferencias tanto en Argentina como en el exterior (México, España, Polonia, Eslovaquia, etc.) Publicó los libros de poesía, Círculos y piedras, Lazlo y Alvis, El libro de los elementos, Bernat Metge, elis o teoría de la distancia, Brevissimo tratado sobre el asombro y Vestigios de lo visible (versión en audio libro y texto digital en https://youtube.com/playlist?list=PLhdoWqqNkW_33-lWLJIzTWoBMwQ0Yhudw). Entre sus títulos de ensayos, Samuel Beckett. Las huellas en el vacío, Leer a Shakespeare: notas sobre la ambigüedad. Asimismo, ha editado tres tomos de textos utópicos ingleses y Poéticas Inglesas del Renacimiento. Es co-director de la revista Beckettiana (UBA) e Inter Litteras (UBA).  Sus poemas han sido traducidos al inglés, al portugués, al catalán y al italiano. 


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