EL CANTO CON SU PRINCIPIO Y FINAL | GORDON E. MCNEER


TODO LO QUE VERDADERAMENTE QUIERO HACER

Para Vicente Aleixandre

Hacerme viejo
cruzar un puente
y que sus aguas discurran por debajo
despertar al niño y colocar la piedra.

Sentir que las sombras
de la tarde descansan
sobre nuestros hombros
-el frío el miedo-
sangre y huesos rotos
de aquellos que se marcharon antes.

Escuchar la voz
que nos invita a quedarnos.
Escuchar el alma
que teme a la vasta y extensa
oscuridad y que grita
de dolor pero no se rinde.

Ver y sentir estos momentos
-recordarlos-
y ser recordado.

Dahlonega
13 de noviembre de 2018


ELIOT

El tiempo pasado y el tiempo futuro
son los restos del naufragio
de este alma que se hunde
y que se encuentra a la deriva
en la noche más oscura de las noches.

Puedo escribir la palabra ruiseñor
y que el canto de un pájaro surja de la maleza.
El canto con su principio y su final,
un futuro y un pasado y su momento,
¿pero qué sentido tiene su dulce melodía?

Leer a Eliot es beber en
el río de nuestra existencia:
fluctuamos, nos desvanecemos, nos lleva la corriente…
es un río furioso que atraviesa un campo de sueños.

Leer a Eliot es aprender
que el bosque existe
sin los árboles,
y que los árboles existen
sin el bosque.

Leer a Eliot es saber
que el faro se mueve
para iluminarte el alma,
que el faro se mueve
dejándote en medio
de una oscuridad demasiado profunda para entenderla.

Para qué sirve la poesía
si su pasado y su futuro
se perderán en un tiempo que no es tiempo
si su sentido es sentido
despojado de sentido.

Para qué sirve la poesía
si te deja
indefenso como el niño de un hombre rico.


HERIDA

Una herida es la boca de Dios
cuestionando el universo.
Los ojos de Dios
devolviéndonos la mirada.
Es el hambre de
nuestra copia en papel carbón entre las estrellas.

Una herida es el Big Bang
dentro de nosotros en busca
de paz y calma
frente a nuestra propia violencia
la salvaje naturaleza
de nuestra creación.

Una herida es el miedo a nosotros mismos
un agujero negro más allá de la razón
las piezas rotas
de un puzzle
que pudiera salvarnos.

Dahlonega
21 de enero de 2019


MANO SOBRE LA PIEDRA DE UN HOMBRE MUERTO

Todavía te estamos buscando:
cada año venimos a este
lugar inhóspito y atroz
en peregrinaje desolador y frágil
a lo largo de este camino que parte
desde aquí y hasta tu ciudad natal.

Como la estrella que un día fuiste
estás enterrado en todas partes,
aunque invisible. Nos sentamos
solo a un paso de la fosa común,
caminamos hasta el monolito
junto a los pinos, pero siempre
volvemos a la piedra que descansa
sobre un lecho de espinas entre dos olivos.

Sitúo la mano en esta piedra
templada por tu sol de Andalucía
y siento un corazón que late.

Dahlonega
11 de junio de 2018


Traducción al español de Nieves García Prados


Gordon E. McNeer recibió su doctorado en Lenguas Romances en la Universidad de Princeton. Es conocido profesionalmente como poeta y traductor de poesía. En los últimos cinco años se han publicado, en traducción al castellano, dos libros de poesía, Mira lo que has hecho y Los hijos de Bob Dylan, los que han aparecido en ediciones en España, Centroamérica y Colombia. Comenzó su carrera como traductor de poesía con una edición de Cuaderno de Nueva York / New York Notebook de José Hierro (Premio Cervantes). Durante los últimos diez años ha publicado traducciones completas de Luis García Montero, Raquel Lanseros, Xavier Oquendo, Benjamín Prado, Daniel Rodríguez-Moya, Elvira Sastre y Fernando Valverde. McNeer es Director de Valparaíso Ediciones en Atlanta, Bogotá y Granada.


 

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