QUÉ FUE LA VIDA │ IDEA VILARIÑO


SI MURIERA ESTA NOCHE

Si muriera esta noche
si pudiera morir
si me muriera
si este coito feroz
interminable
peleado y sin clemencia
abrazo sin piedad
beso sin tregua
alcanzara su colmo y se aflojara
si ahora mismo
si ahora
entornando los ojos me muriera
sintiera que ya está
que ya el afán cesó
y la luz ya no fuera un haz de espadas
y el aire ya no fuera un haz de espadas
y el dolor de los otros y el amor de vivir
y todo ya no fuera un haz de espadas
y acabara conmigo
para mí
para siempre
y que ya no doliera
y que ya no doliera.


NO HAY NINGUNA ESPERANZA

No hay ninguna esperanza
de que todo se arregle
de que ceda el dolor
y el mundo se organice.
No hay que confiar en que
la vida ordene sus
caóticas instancias
sus ademanes ciegos.
No habrá un final feliz
ni un beso interminable
absorto y entregado
que preludie otros días.
Tampoco habrá una fresca
mañana perfumada
de joven primavera
para empezar alegres.
Más bien todo el dolor
invadirá de nuevo
y no habrá cosa libre
de su mácula dura.
Habrá que continuar
que seguir, respirando
que soportar la luz
y maldecir el sueño
que cocinar sin fe
fornicar sin pasión
masticar con desgano
para siempre sin lágrimas.


QUÉ FUE LA VIDA

Qué fue la vida
qué
qué podrida manzana
qué sobra
qué deshecho.

Si era una rosa
si era
una nube dorada
y debió florecer
liviana
por el aire.

Si era una rosa
si era
una llama feliz
si era cualquier cosa
que no pese
que no duela
que se complazca en ser
cualquier cosa
cualquiera
que sea fácil
fácil.

No pudo consistir en corredores
en madrugadas sórdidas
en asco
en tareas sin luz
en rutinas
en plazos.
No pudo ser
no pudo.

No eso
lo que fue
lo que es
el aire sucio de la calle
el invierno
las faltas varias las
miserias
el cansancio

en un mundo desierto:
su amor
su belleza
su canto.

(De NOCTURNOS)


DÓNDE

Dónde el sueño cumplido
y dónde el loco amor
que todos
o que algunos
siempre
tras la serena máscara
pedimos de rodillas.


ENTRE

Entre tus brazos
entre mis brazos
entre las blandas sábanas
entre la noche
tiernos
solos
graves
feroces
entre la sombra
entre las horas
entre
un antes y un después.


YA NO

Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.


ADIÓS

Adiós.
Salgo como de un traje
estrecho y delicado
difícilmente
un pie
después despacio
el otro.
Salgo como de bajo
un derrumbe
arrastrándome
sorda al dolor
deshecha la piel
y sin ayuda.
Salgo penosamente
al fin
de ese pasado
de ese arduo aprendizaje
de esa agónica vida.

(De POEMAS DE AMOR)


ESTE DOLOR MI CUERPO

Este dolor raíz esencia de este
pobre cuerpo que habito
que soy
que me hace ser
este dolor sin ecos
de pétalo arrancado
que a veces totalmente se vacía en mi forma
que es como una ventana cerrada al infinito
este dolor oscuro rasgado delirante
este dolor que a veces tiene mi misma forma
que me hace creer que soy
sin cuerpo sin sentidos
sin dolor
sólo un grito en la sombra
este dolor de fuego quemando mis paredes
consumiendo mis noches en su llama amarilla
este dolor de grito desgarrado
de luna quebrada
este dolor mi vida esta agonía
este dolor mi cuerpo.

(De POESÍA)


NO

29

No abusar de palabras
no prestarle
demasiada atención.
Fue simplemente que
la cosa se acabó.
¿Yo me acabé?
Una fuerza
una pasión honesta y unas ganas
unas vulgares ganas
de seguir.
Fue simplemente eso.

(De NO)


IDEA VILARIÑO (Montevideo, Uruguay, 1920 – Ib, 2009)
Poeta, ensayista, crítica literaria, profesora, traductora y compositora uruguaya. Sus libros de poesía publicados, La suplicante (1945), Cielo cielo (1947), Paraíso perdido (1949), Por aire sucio (1950), Nocturnos (1955), Poemas de amor (1957), Pobre mundo (1966), Poesía (1970), No (1980), Canciones (1993). Fue Profesora de Literatura de Enseñanza Secundaria (1952-1973), y en 1985, obtuvo la Cátedra de Literatura Uruguaya en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, de la Universidad de la República. Perteneció a la llamada Generación del 45, junto a escritores como Mario Benedetti, Juan Carlos Onetti, Amanda Berenguer, Emir Rodríguez Monegal, entre otros. Fue miembro fundacional de las revistas Clinamen y Número, y colaboró en Marcha, Asir, Brecha, en su país; en el extranjero, en Plural y Texto Crítico (México) y Casa de las Américas (Cuba). En la década de los sesenta, compuso algunas letras de canciones, que fueron popularizadas por cantautores, como A una paloma, por Daniel Viglieti, y La canción y el poema, por Alfredo Zitarrosa. Entre las distinciones otorgadas, destacan, Premio Nacional de Literatura, que no aceptó (1966); Premio a la labor intelectual, José Enrique Rodó, por la Intendencia Municipal de Montevideo (1987); Premio Konex a las Letras, por la Fundación Konex de Argentina, como la más influyente escritora de la región (2004); Premio de Poesía José Lezama Lima, concedido por Casa de las Américas (Cuba, 2005). Su obra ha sido traducida a varios idiomas, como el italiano, alemán y portugués. El poeta y crítico literario venezolano, Luis Miguel Isava, escribió sobre ella y su poesía, “Desde sus comienzos, que se remontan al año 1941, la obra poética de Idea Vilariño se perfiló como una de las miradas menos concesivas y más descarnadas del destino humano en el ámbito hispanoamericano… Poesía despojada de todo artificio, confiada esencialmente al flujo de sus palabras –directas, concretas, por ello a veces lacerantes- y a la autenticidad de la experiencia que nombran…”


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