UNA MÚSICA RESONANDO ENTRE CABALLOS │ IGOR BARRETO


AL CAMINAR
                                                                                                                           Al maestro, Alberto Caeiro 

Al caminar
ya cerca del ocaso

miro la luna

las casas,
el valle

y miro
otra vez la luna

y comparo
estas cosas
que el mundo se obstina en pensar
diferentes.

Cómo pudimos
olvidarlo

si nacimos
de un mismo estallido:
esta acera
es un trozo
de este planeta
aún tibio.

El universo
está en mí

igual que la luna
se refleja

en un barril
rebosante
de agua de lluvia.


                                                                                                                                     En el Hato La Trinidad de Arauca.
                                                                                                                                     Abril. 1983.

POR UN CAMINO

Por un camino
al pie de unos árboles de drago
encontré un morrocoy.

¡Qué figura anciana
la de este animal!

Tenía pequeños
y renegridos ojos.

Como el morrocoy
me es imposible
volar:
sólo el vuelo
del corazón
en el interior
de mi cuerpo.

Me acerqué
al solitario
compañero
y descubrí
que su concha
es un mapa astral.

Entre placas
negras,
unos rombos
amarillos
como estrellas
muy antiguas.

El amarillo
añejado,
la luz guardada
que brota
de lo negro.

Al regresar
de noche
tuve
que atravesar potreros
de cielo abierto.

Apagué la linterna

para contemplar
ese otro caparazón
sideral.

Pero dónde están los ojos
que me enseñaron
la verdadera luz

aquella que nace
de la pureza
del color negro.


MI ANILLO PERFECTO DE PUREZA

Tan duro fue este invierno
que las garzas anidaron en los molinos.
Como una abeja a la puerta de su celda:
solo, solo, solo,
canto todo el día.
El silencio es mi anillo perfecto de pureza:
el círculo que una gota deja
en su breve caída.


REGRESO

A San Fernando quiero ir en el vapor Delta.
Desde las escalerillas ver cómo el barco separa
las cargas de troncos de los aserraderos
y los lomos florecidos de los caimanes.
Llegar a su puerto de tablones
donde el río entrega las aguas de cien barrancas
y el recuerdo de algún pueblo orillero.
Cuando la lluvia descuelga sobre mi cabeza
angostas calles enhebran la cifra de tu nombre.
El río crecido roza la capilla del ánima salvadora
donde iré a dejar unas cuantas monedas
por los amigos que enfermaron de distancia.
Al pasado quiero ir en el vapor Delta,
a los burdeles, a las galleras del traspatio,
donde Dios habita la plenitud de su tristeza.
Que todos los sabanales reblandezcan con su brillo.
Yo me voy por esta senda donde el rayo se enmantilla.
Amo las noches lenguaraces de sus muelles,
el sucio butacón de las nubes en los días de invierno
con marineros apoyados en sus palancas de anoncillo.
El lirio viejo de sus bosques.
A San Fernando quiero ir,
quiero volver,
ahora que el paisaje ha muerto de alabanza.


APROPIACIÓN DE LOS MÁS HERMOSOS
CABALLOS DE CORMAC MCCARTHY

AQUELLA noche
soñé con caballos muertos.
Pastaban en una altiplanicie
donde las lluvias de primavera
habían hecho crecer la hierba.
Flores azules y amarillas
se extendían
hasta donde alcanzaba la vista
y en el sueño
me encontraba solo
entre caballos,
entre yeguas jóvenes y potrancas
que corrían por la llanura
con su suntuoso
color alazano
y sus matices castaños,
brillando al sol.
Y los potros
junto a sus madres
aplastaban con tiernos cascos
aquellas flores
en una neblina de polen
como si fuera oro puro.
Aún amamos la superficie de la tierra.
Los caballos de tres años en adelante
iban al galope por altas mesetas
estremecidas.
No había otra cosa
que una música resonando
entre caballos.
No existía el miedo,
y aquella resonancia
era el propio mundo:
estelas en el aire,
presencias
indescriptibles.


IGOR BARRETO (San Fernando de Apure, 1952). Poeta, ensayista,docente universitario y editor venezolano. Ha publicado los libros de poesía, ¿Y si el amor no llega? (1983), Soy el muchacho más hermoso de esta ciudad (1987), Crónicas llanas (1989), Tierranegra (1994), Carama (2000), Soul of Apure (2006), El llano ciego (2006), El duelo (2010), Carreteras nocturnas (2010), Annapurna, La montaña empírica (2012), El campo / El ascensor (Poesía reunida 1983-2013; 2014), El muro de Mandelshtam (2016), Habrá una casa (Antología poética; 2020). También es autor de Cancionero de los Niños de la Calle (investigación de etnomusicología, publicada en disco compacto; 1999), del libro, Lucian Blaga, poemas (traducción; 2000), y de El Morrocoy (cuento infantil; 2001). Realizó estudios de Teatrología y Filmología en la Universidad Nacional de Teatro y Cine Caragiale, en Bucarest, Rumanía. En los años 80, integró el Grupo Literario Tráfico y fue fundador de la editorial Sociedad de Amigos del Santo Sepulcro. Se ha desempeñado como Profesor en la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela. Recibió en 1987, el Premio Municipal de Poesía Manuel Díaz Rodríguez, del Concejo Municipal del Distrito Sucre, y en 1993, el Premio del I Concurso de Literatura de las Facultades de Agronomía y Ciencias Veterinarias de la Universidad Central de Venezuela, mención Poesía. Su obra poética ha sido traducida parcialmente al inglés, italiano, francés y alemán.

 

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