DEL OTRO LADO UN CONTINENTE | JENIFEER GUGLIOTTA GUEDEZ


XVII
Una y cincuenta y siete a eme.
No existe mayor profundidad que esta. La que surge al abrir los ojos, parpado en punta dilatando ficción y realidad. Pero no existe mayor oscuridad que esta, profundidad que se cuela, poros incautos, lontananza cubierta de espasmos, no es más que la fisura del alma, encuentro en nosotros, noche que se expande hacia adentro, gravedad que nos contrae, dolor que se retuerce, cóncavo cuerpo deshidratado.

XVIII
Busco rastros de mí en el reflejo, se desbasta la piel, cobertura sinuosa que integra la vida. Piel escama que suelta amarras, inciso que navega en el mar negro. Tormenta que se mezcla, holocausto que divaga en istmo, mirada que transito y estas, palabras también tuyas que sulfatan poros, que recrean sueños, caminatas cerro arriba, cometa en mano que se pierde, cielo despejado, yo volando, surcando cielo, mar Caribe, pacífico, atlántico. Busco, noche y claro de luna reflejo en el espejo, barca que navega, norte y sur en sincronía casi perfecta, repetitivo compás que acompañan las notas, la mirada que insiste, tus manos cerrando ojos. Caminos de tierra girando a la izquierda, sendero que se pierde, gira entonces, vasto campo que dibujo en flores, cayenas, violetas, margaritas junto a los dones. Río te alberga al final del sendero, haiton, cúspide abajo, agua flotando. Van las raíces integrando medicina, tallo, hoja, flor, tierra, roca y la mano que rodea y cubre, río abajo, solitario, pólvora que reduce, tú, vos, incauto.

XX
Esta es una partícula en el aire, una espora que dirige su curso según la ventisca que la toque. Es más que presencia, ausencia, el lugar es el centro de cualquier esquina, el borde del peñasco, la piedra que gravita, el sitio donde el que estuvo añora regresar. Desde acá escucho tu voz y con ritmo caribeño imploras lo que ahora te es negado, palabras impolutas que vienen a resarcir lo que un día destruiste, tu ventaja es un apaciguado tiempo que contrae dolores, instrumento que te acompaña no es más que voz surgiendo del alma, surcando distancias no descifradas, eres ventisca, escaramuza que guiña a la vida, sitial al que muchos recurren. Eres, así, sin más. Existes y mientras estas aspas coaccionan el aire, lo que ahora somos, va el cuerpo pasado y presente entremezclándose para juntarnos nuevamente en algún punto de esta línea que has insistido en llamar vida, música, poema, cielo despejado, pintura, barro, madera, pájaro, tierra árida, río, cayena, abuela, siembra, bella, mar, Continente, hiel en la punta de la lengua, insistes reinventando verbos, coartando pasos que te auxilien a dirigir la mirada, vocablo que incauta vocablos, simiente que sea núcleo eternizante, para siempre etéreo.

 


Selección de poemas del libro inédito: Del otro lado un continente


 

Jenifeer Gugliotta Guedez. Venezuela, 1985. Reside en Coro, estado Falcón. Poeta. Fundadora de Ediciones del Útero 2019. Cofundadora y miembro del Grupo Musaraña (2005-2012), editora de la revista Cubile (2007-2012), la hoja poética Madriguera (2006-2012). Recibió el Premio del XI Concurso “Rafael José Álvarez” de la Universidad Francisco de Miranda en la mención de poesía (2009). Libros de poesía publicados: “490h” (2009) y De eso se trata” (2013) por Ediciones Madriguera, el cual obtuvo en el año 2014 el Premio Nacional del libro 2012-2013 mención: libro artesanal. Licenciada en Educación mención lengua, literatura y latín (UNEFM-2009); Magister en Literatura hispanoamericana (UNEFM-2019). Facebook: Jenifeer Gugliotta Guedez. Instagram: jenifeer_gg. Correo: jengugli@gmail.com. Blog: jenifeergugliottaguedez.blogspot.com

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