LA BÓVEDA SUBLIME DE TU TEMPLO | CARLOS PARADA AYALA

LA BÓVEDA SUBLIME DE TU TEMPLO

LA BÓVEDA SUBLIME DE TU TEMPLO

Camino con el canto
de tus pasos
sobre el pentagrama
del recuerdo en el ocaso.
Inmarcesible el beso
en la sonata de la tarde,
la danza de las lenguas
en el mar y sus salivas:
Toda la historia de los besos,
en la eterna sinfonía
del remanso de tus labios.
En mi piel grabada llevo
la rapsodia de tus manos,
mi tacto que te busca
en la luz que rima en tu cintura.
Tersa melodía tus palabras,
voz que vibra azul
en los andamios de mis versos.
Hoy los coros de mi lengua se arrodillan
entonando estrofas extasiadas
en la bóveda sublime de tu templo.


 

MÁSCARAS

Después de César Vallejo.
“All I ever had…” — Bob Marley

 

Si los labios se acongojan
o arrebatan los sentidos,
yo no sé.

Los ojos hablan,
no obstante enmudecidos
sin la imagen manifiesta de los labios.

Entre últimas magnolias
y primeras azaleas,
hay mensajes que se empozan
en efímeras miradas,
piernas que se alteran
al oír otras siluetas.

Por el mar desparramado del ocaso,
el cardumen de corolas aletea manso
en la luz de las pupilas
y lo que antes era sobresalto
hoy es el cariz de algún afecto.

¿Y qué de los escombros en la sien?

Más que la pandemia,
indómitas se esparcen las esquirlas de la infamia.

A pesar de todo, en las salas de emergencia,
hay tactos transmitiendo ecos de ternura
por la piel artificial de guantes extenuados.

Fotografías sonrientes
suspendidas de los torsos
bastan para extasiar,
romper las cotas de este cataclismo,
y  resurgir con el cantar a flor de piel.

El confinamiento fue un volver a la matriz,
un remanso en donde la palabra resistió
y  se negó a vivir enmascarada.

En el resplandor,
hubo quien se despojó el sudario,
removió la piedra,
y habló de redención.


POETA DEL MAL

Para ti mi trampolín de fuego.
Pequeños suicidios fallidos,
tus clavados indecisos.
Tercos el agua y las llamas
te ofrendan sus cenizas.
En tus pupilas, el feto iluminado
de una ex-preñada fantasía.
¡Ah, sentido del humor
que me obliga a escribir el desahogo!
Tú te duermes en la voz de la oscurana;
yo, un poetastro que se incendia
en los destellos de tu luz.


CINELANDIA

 

‘¿Qué me ha ocurrido?’ — Gregor Samsa

La  ardilla roe las rejas.
¿A quién se le ocurre encerrar
a una ardilla en jaula de madera?
Las ardillas nunca fueron pájaros.
No obstante, aprovecho el desliz
y me lanzo a la fuga. Alzo el vuelo
a pesar de la cadena en el pescuezo.
En el capulín, desperdigada,
la colonia de gusanos.
La ardilla roe el largometraje,
el hambre de entrar en escena,
el hambre del protagonismo
en la gran pantalla.
La ardilla me muerde el dedo.
He aquí la cicatriz.
Yo ardía de dolor y me pescaron.
No tuvieron el valor de aniquilarme.
Temían arder.
Me encerraron en un costal.
Se montaron en un todoterreno
y descendieron en un lejano bosque.
Indignados me soltaron:
la cadena en el pescuezo.
Yo ardilla en la cumbre de un cocotero.
Yo ardía alzando el vuelo en el lente del crepúsculo.


Carlos Parada Ayala
(San Juan Opico, El Salvador, 1956)
Carlos Parada-Ayala es autor del poemario, La luz de la tormenta/The Light of the Storm y ha recibido el premio Larry Neal de poesía en Washington, DC. Es co-editor de la antología bilingüe Knocking on the Doors of the White House: Latina and Latino Poets in Washington, DC (Zozobra Publishing, Maryland, 2017). Con la versión en español de esta antología, Al pié de la Casa Blanca: Poetas Hispanos en Washington, DC, publicada por la Academia Norteamericana de la Lengua Española (2010), la Biblioteca del Congreso celebró cuatrocientos años de poesía escrita en español en Estados Unidos.   Parada-Ayala recibió el reconocimiento “Independencia 2013” de parte de la Embajada de El Salvador en Washington, DC “por su destacada trayectoria y aporte a las letras nacionales, así como por su solidaridad con sus connacionales”.

Ha participado en el Encuentro internacional de poetas “El turno del ofendido” en El Salvador, en el Festival de nueva poesía y el Festival latinoamericano de Poesía en Nueva York, y en El maratón de poesía del Teatro de la luna en Washington, DC. Su poesía ha aparecido en antologías y revistas internacionales y forma parte de la serie The Poet and the Poem de la Biblioteca del Congreso.  Parada-Ayala tiene licenciatura en literatura hispanoamericana y maestría en educación. Fue co-fundador del grupo cultural y literario ParaEsoLaPalabra y fue miembro del colectivo literario Alta hora de la noche.


 

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