LA CIUDAD SE INSOLA DE NOCHE | ÁNGELA ACERO


La ciudad se insola de noche,
hay tanto ruido,
tanto grito,
tanto asfalto,
una madre tropieza
y el llanto de su hijo
asusta a los semáforos

El insomnio parece
una luz intermitente
de un cruce caótico
alguien retrocede,
se persigna al compás
de la cuarta ambulancia

La ciudad se inmola
en un silencio tan confuso,
que nosotros,
—sus hijos—
solo lloramos
para asustar a la muerte.

De “Los Peldaños de la inercia”. Uniediciones (2019)


INFANCIA

El abuelo repasa la vida
en el sillón de la plaza,
reconoce cada paloma
que ha comido en silencio las sobras,
lleva la cuenta de sus nuevas arrugas
y parece reclamarle al sol
cada mancha de su frente…
Ansía ser el niño
que ganaba canicas en el atrio de la iglesia
apostando con los santos
la salvación del mundo
o la próxima resurrección.

El abuelo solitario
remueve sus dolores en café
y le pone azúcar a la tarde
para que deje de ser amarga
ante los ojos del cielo.

No desagradece la vida,
solo extraña esas tardes
cuando la alegría sabía
a helado de limón,
y a correr de la mano de su madre
en el parque florecido.

El abuelo no recuerda
a qué sabía el silencio
ni la oración antes de la cena,
no recuerda a cuántos pájaros
les perdonó la vida
en tardes de caucheras,
no recuerda en cuál esquina
descansaban sus miedos
después de patrullar las sonrisas.

y ahora es noche
y es enero
y está por llover…
un sillón llora en la plaza
hace falta la memoria,
las palomas,
el helado,
las sobras,
la alegría,
el abuelo
y todo el resto de mi infancia.

Inédito (2020)


PRIMERO LO OSCURO

Primero lo oscuro,
un enorme disco negro
levitando desde cero,
algo de aire sobreviene
en la fuga necesaria,
algo de tierra salpica
el instante que gravita

Primero lo simple,
el intervalo de la noche
en cámara lenta…
el pulso inconforme de mis latidos,
algo de fuego respira
por la rendija del reloj
que andaba hace tiempo,
algo de agua,
el efecto doppler
en la invasión de la memoria,
el susurro del hastío
en el jueves sordo
que cruza la vereda

Algo de siempre
salta al vacío
se contiene en el éter
que advierte el quiebre,
algo de nada
disocia las heridas
y un suspiro cuelga
del borde de la mesa

Aún me sostengo,
primero lo primero.

De “Los Peldaños de la inercia”. Uniediciones (2019)


PUNTERÍA

Un poeta
ensarta algunas letras
en la punta del lápiz,
afila el asunto,
detiene el aire,
calcula la distancia,
dispara la palabra,
se muerde los labios
      —no sonríe—

Una hoja en blanco
reniega su desdicha,
el azar premeditado
en el tráfico de silencios

Un poema
no ha podido ser,
hay duelo en las palabras
y las letras advierten
la mala puntería

Otro poeta suspira
cierra los ojos
abre los sueños,
afila en silencio
la punta del lápiz,
sin calcular tanto
se muerde los labios,
      dispara…
      —sonríe—

Inédito (2020)


NINGÚN POEMA

Si no estás dispuesto a amar
no ansíes habitar en mis poemas,
no dispongas tus miedos
—como mercancías—
en la puerta de mi alma.

No interpongas tu nombre
con mis cafés de mañana,
no indispongas tu alegría
—con fines de lucro—
entre mis canciones de lunes.

Si no estás dispuesto a amar
no pretendas que mis mares te consuelen,
no esperes que abrace tu soledad
si luego vas a soltarme
—sin un mínimo de piedad—
a las fauces de tus multitudes.

Si no quieres amar
evita despertar mis monstruos nocturnos,
puedes correr el riesgo
de permanecer inmortalizado en mis rezos
y no querrás haber ganado
las llaves de ese abismo
—es un viaje de ida—
sin lugar para tus dudas.

Si no estás dispuesto a amar,
no armes desperdicio en mis noches
-aunque hay lunas que has ganado-
hay soles que no te mereces
porque si tienes el corazón dormido
ningún poema
—ni siquiera mío—
te despertará a la vida.

Inédito (2020)


ÁNGELA ACERO RODRÍGUEZ. Diciembre 1981, Bogotá. Profesional en Filosofía. Creció con la generación de la música en cassettes, el rock alternativo y los libros para bolsillos citadinos. Tiene una fascinación por los gatos, las metáforas, los árboles y el chocolate; hace música y fotografía. Tiene cuatro publicaciones de poesía: “Manecillas en estado alterado” (2013), “Dos días después de vos” (2016), “La Poetería” (2018) y “Los peldaños de la inercia” (2019). Coordina talleres de escritura para jóvenes y adultos. Ha participado de varias antologías de escritores, programas de radio y encuentros nacionales e internacionales. Vive en Bogotá, su ciudad natal, pero tiene un alto porcentaje de su alma en Córdoba (Argentina). Ama el cielo despejado y disfruta de las cosas simples. 


 

Leave a Comment

Categorías