NOS DESVANECEMOS CON HARTA FE | LUDWIG SAAVEDRA


PRIMER POEMA

Si tu dolor ha crecido como árbol frondoso
(sin el prestigio de los álamos en las noches de luna llena)
Si el sonido que me tiendes no es cuerda para mi charango y no me salva
a pesar que te he otorgado los colores del amor
embadurnada de limo fino
desnuda nube o rosal

si las palabras resuenan encallan lejos en playas perdidas
y la muerte es esa ola que las dispersa
borrando sus huellas

Nos desvanecemos con harta fe
alas de cormorán
sin temor al que dirán
sin dolernos de tu gloria Malaquita mía
sin creernos ya lo que tus ojos bailaron en la oscuridad aterciopelada
dos cometas
dos zarpazos de primavera
mientras un poema desvirga la estación veraniega
sincopadamente
saborea este blues secreto
hará nítido el dolor

pero si el vacío es
todo lo que lleva el río de sonidos a cuestas
las palabras se suicidan prendiéndose fuego
las notas se suicidan tan puras como son
con solo aguantar la respiración.


SEGUNDO POEMA

Los más bellos poemas son nada
frente al mar
o el dolor de mi padre
este poema no sosiega un ápice
tan ínfimo es ante el concierto de las olas
o lo hondo de su mirar
lo ígneo en ti es lo ígneo en mi le digo
¿Qué otra cosa podemos hacer?
¿sino arder
incendiar el mundo la memoria
en nuestro rodar?
mirar atentamente poeta el mar nocturno
percibir sutil desolación desenvolviéndose para ti
más real que una herida
y sin embargo una alucinación
)el reflejo de la ciudad sobre el mar es más real que la ciudad (
el concho luego de sorber un solo de Rollins

Oh Sonny Rollins en el malecón de Lima
Catarsis
invocación
brezo
palma
cerezo de trémula respiración
descarga
rompeola
meditación.


TERCER POEMA

Quiero escribir un poema que tenga el sabor imperecedero de la soledad
porque sé de soledad y sé de ritmo
y sé también como consumir un detalle hasta hacerlo brillante como una estrella
y entonces solo entonces suspirar corteza de árbol uña de gato labrado y silente
acomedido de ángeles de aluminio
y esas balas que esquivas entre ruinas

sabemos que he jugado con la acuarela de Eguren
que he embadurnado hasta el final de miel todo el oído del monstruo
que tu ni nadie se atrevía a ponerle cabe al gato ni nombre tan siquiera
pero si le llamaban como Vallejo gato gato
acaso entre nosotros solo queda el rencor y la sonrisa de hojarasca
para otros incendios que dancen
para que otras altas columnas de humo sostengan templos
pleno de la voracidad de las estrellas
y calido como los bandoneones y sierpe como los girasoles ocultos
en la mano de Blake y la pluma inserta en la iluminación de Basho

de bosones y miradas furtivas tengo la cabeza que explotará como coche bomba
ante el edificio de la solemne poesía de oro y pan de oro y tostada de oro
y todas esas orillas donde de rodillas horas de horas acarician sin pudor la carne del río
y el tiempo que alarga su sombra y saborea mi poema
me apura
porque la muerte sabe también sabe tan bien
tocar su solo de batería
su invocación a todos nuestros pulsos
tengo una estrella en el pecho
tengo una estrella de silex y corta en pedazos la fibra de la noche
y sangra la noche con tus ojos y sangran mis ojos con tu noche
y tu derroche es breve pero intenso
podrías morir de Roche
si te preguntaran por las aves que anidan en tus manos
en tus cálidas manos hermano Verastegui por tus palabras que son como manos que
prenden puchos y atrapan canciones hembras en la árida meseta que es Lima
cuando todos se van a soñar
o morir la orquesta que sube la cuesta esa orquesta de obsidiana de sal
y altísono y perpetuo el bajo y grave y señero el oboe y aquí no hay oboes solo quenas y zampoñas y zapateos
harto zapateo y chispas entonces
chispas para que sueñes y sigas soñando y riendo y trabajando tus poemas
como quien perdona al tiempo todo lo imperdonable que esta vida nos ha hecho
amontonando nuestros recuerdos junto con los muertos y las flores y todas las luciérnagas del vino éter.

 


LUDWIG SAAVEDRA. Lima, 1985. Estudio Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Ha publicado las plaquetts de poesía: Florece, 2009. El mar de vinilo, 2015; ambos con el sello Paracaídas editores; los poemarios Los arrecifes, edición cartonera a cargo de Amaru Cartonera, Hartado de sonidos y Al pie de la explosión, 2017 y 2018. Ha participado en diferentes festivales de poesía, ferias de libro, en Perú, Ecuador, Chile, Bolivia y el norte argentino. Es declamador de poesía itinerante, docente de Literatura en colegios, librero, editor del sello Huachumera editorial y la Revista Latinoamericana de Poesía Obayareti. Prepara dos nuevos libros y espera la Revolución de la mente y que arda todo.

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