TODOS LOS AMANTES NIEGAN A PLATÓN | LYA SIERRA


TODOS LOS AMANTES NIEGAN A PLATÓN

porque sienten
que su entrega es real
y el reflejo de sus cuerpos
solo sombras en un cuarto
inundado por la luna o por el sol
todos los amantes niegan a Platón.


ESE TU AIRE CON OLOR DE TRANQUILO MEDIODÍA

podrías dejar
ese tu aire
con olor de amante quinceañera
la imprecisión de las esquinas
por donde la niña de las bicicletas
pasea seguramente
con orgullo
el esbozo de sus senos
puedes hacer un atado
de naranjas
revolcarlo en la luz
tranquila de tu mediodía
también puedes
perseguir el anfibio
que alguien se inventó
para mis noches
con un poco de suerte
lo puedes agarrar
por su brillo de siglos
y solo con eso
vendrás a mi ruido
a mis trampas de brisa

a mi vino claro
con tus relojes de arena.


ESTE MANUEL QUE SE YERGUE

este manuel que se yergue
con una estatura de más de siete
vientos desbocados
no es el manso olivo de postales
diluidas en un paisaje de trasnocho

este manuel que se yergue
más allá de toda sangre
tampoco es el último guerrero de la vida

este manuel que se yergue

desde el inacabable paréntesis
de lenguas sumergidas en silencio
siempre supo que soles burlones
apuntaban a sus días
supo de los paquidermos
que tiñen de complicidad
las oficinas
donde juegan a la guerra
y no precisamente
con los soldaditos de plomo
de los cuentos

este manuel que se yergue
aquí en este baile
alucinante de calibres
acusa desde todas las sonrisas
trituradas
pues lo suyo fue la vida
el horizonte de las barbas limpias
este manuel que se yergue.


INVASIÓN

a las madres de Soacha.

el miedo nos ocupó la noche
que ya no tiene sobrinos
pétalos al alcance de las ganas
cristales para repetir los pasos
nos usurpó los sueños
con un desorden de botas
y un temblor de pañuelos
que sí saben
por quién doblan las campanas
el miedo nos ocupó el descanso
con la figura del general
sin espejos para medir
la sombra de sus muertos.


ODA PARA NOMBRAR A PALESTINA

jenin como mapiripán
parece el nombre
de una pista
abierta
al retozo de todas
las ardillas
pero que va
jenin como mapiripán
es una sola boca suplicante
y toda ella roja
que bebe en la arena
el aliento postrero
de sus hombres
el lamento final
de sus mujeres

no alcanzó la sangre
de sabra y de chatilla
para saciar al minotauro
postmoderno
que no fue engendrado
por un toro en el vientre
de una reina soñadora
sino por el águila implacable
que fecundó a la estrella de david.


CANCIÓN PARA LOS CINCO MIEDOS DE NATALIA

natalia no es rusa
como su nombre
pero bien podría
haber nacido

en una estepa
poblada de abedules
con noches animadas
por muchas balalaikas
y alegría de piernas tribales
pero con sus ojos de aceituna
y sus cabellos de vellocino criollo
nació en los montes de maría
por los años en que los hombreshiena
o eran las hienashombres?
refundaban el país
ante la vista gorda de todos
y vaya si lo refundaron
por eso natalia
con apenas cinco veranos vividos
jugó a las escondidas
con los pocos que dejaron de toda su familia
en una madrugada en que la luna
sintió vergüenza
por la orgía interminable de la muerte
ahora ella tiene un hambre antigua
de besos y de abrazos

que son su mejor arrullo
para gritar emociones
cuando sus cinco años
se aferran a mi cuello
tan fuerte como un abrazo del mundo.


DEL PRESENTE QUE NO ES EFÍMERO

en este país mi país
yo vivo de conjuros
y me invento una casa
de todos los encuentros
con ventanas abiertas a otro suelo

en este país tu país

tú eres mago
y a falta de palomas
que otros desprestigian
en una algarabía sosa de campanas
tienes lluvias de colores
y ese árbol tierno
que además de cantar
siempre ofrece sueños
que entran por mi piel
desde todas las distancias

en este país su país
él saca imprecaciones de la rabia
es su recurso preferido
cuando mira lánguidas canastas
donde el pan es menos que los circos

en este país nuestro país

nosotros oscilamos
como péndulo oxidado
de la verdad a la mentira
y muchas veces no sabemos
si nuestra orilla es verdadera
o una amenaza de arena movediza

en este país vuestro país
la segunda persona del plural
no se conjuga
como no se conjugan muchas cosas

en este país el de ellos
pocos muy pocos hacen el país
mi país tu país el de él
el de nosotros el de los muchos.


LYA SIERRA. Nacida en Barranquilla. Licenciada en Ciencias Sociales y Económicas. Poeta y narradora. Dos libros publicados. Poesía y novela. Tallerista de poesía con niños y adolescentes de población vulnerable, en instituciones educativas. Libros publicados: Baladas para nombrar este tiempo de sombras (poesía). Esa gordita sí baila (novela). 2020. Segunda edición. Incluida en las Antologías poéticas: Poetas en Abril. Como llama que se eleva. Poetas Afrodescendientes, publicada por el Ministerio de Cultura, 2010. Trabajos publicados en Argentina, Suecia, Méjico, Bolivia y Venezuela.


 

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