MAPAS TRAZADOS BAJO LA LLUVIA | JEANNE KAREN

Jeanne Karen

De los mapas trazados bajo la lluvia
el más devastado es el que anuncia el deseo

Las gotas borran los aromas
hacen desandar caminos
retiran las huellas pintadas en el cuello
los perfiles oscurecidos en la ventana
La humedad se queda a vivir entre los huesos
a esparcir sus lentas esporas de olvido
y si los huesos crujen es porque se acomodan
buscan una mejor posición
para esquivar la flecha

 aún en el aire

de algún Cupido ebrio

Cae la ropa con la bendición del tiempo
toda la vida en las alcobas se vuelve
un vals melancólico
que es inevitable escuchar
Las velas olvidaron ya la dulce canción del fuego
y pasan los días revolcándose en cenizas
de amargo incienso

El canto del pájaro no anuncia más el sol
La tormenta
sus manos de líquida crueldad
llanto de lo que se extingue
No más perfumes ni seda
no más cuentas de cristal
para atar amorosos tobillos
no más lienzos ni óleos para revivir sonrisas

Los lugares santos
se quedaron sin ofrenda

uvas pútridas
en los tazones de porcelana
nueces rancias que no sirven para aquietar la plañidera
flores muertas en su tumba
en el lecho donde yace el amor

el camastro de los amantes
como un barco que encalla con su sal
su arena y su sangre


 

TARDE DE TEATRO

I

Existió para nombrarlo o
existió al nombrarlo
Existes, para ser nombrado,
para ser removido del fondo de la nada y
crecer como un relámpago sobre la calle.

Correr, retroceder                      cauce vencido por el río.
El árbol trueno crece en las orillas.
Los ojos del relámpago se abren bajo su sombra.
Son acaso lo mismo:

Voz, luz, trueno y relámpago.


II

Un pájaro azul canta a su agua azulísima en la panza y un látigo de colores forja un hombro para un brazo, una mano para los dedos. El personaje es una flecha que se incendia al tocar el suelo. Pero la pesadilla está más clavada que una estaca de plata en el corazón luminoso del poema. Es un cascabel de sordidez, una casa de espejos vacía, una flor que se desangra.

Las plumas no son el vuelo; mi pluma es la libertad. Quien no ha saciado la vista está encontrando algo bajo las hojas muertas de los árboles. Yo busco algo con los ojos cerrados. Una luz que crece en mis orillas, una flama que arde con el carbón de las palabras que pienso, un fuego que se extiende.


III

De pronto veo mis cabellos ovillarse en el suelo. Un ser nace de mi desgracia. Un ser que ha sido atado a la enfermedad por un pelo color cobre y otro negro, por la mugre, las boronas, los restos de la cena, los hilos viejos de las sábanas. Soy yo en la locura, tendida muerta en una parte diminuta, allí en el salón, luego sobre el escenario, volando con mis cabellos que besan el aire. Estoy pesada como siempre y con las rodillas acalambradas; con la angustia de estar tendida sobre el mundo, absurdamente viva.

Lo he descifrado: Hölderlin cruzaba su corazón cada tarde por un puente, después su rebaño, otro día trataba de regresar y no sabía cómo pronunciar las palabras para construir el puente ya olvidado, la tarde, las ovejas.

     Cruzamos puentes como la aurora cruza la noche. No debo ir sola sobre el puente, no debo caminar sola bajo el puente. Y el orégano refresca mi memoria como la brisa de la tortura. Vuelo por encima del puente. Hay una postal de la tarde en una bolsa de mi pantalón.

                                       Todo parece tan perfecto en el papel.


IV

El relámpago es
un animal luminoso
en la palma de mi mano
El caballo de la noche
lleva en sus crines
un prendedor de trueno


Poemas pertenecientes al libro El club de la tortura, Ediciones Sin Nombre y Editorial Nod, CDMX, 2005.
Jeanne Karen (San Luis Potosí, mayo de 1975)
Tiene doce libros publicados, entre ellos: La luna en un tatuaje, (Editorial Verdehalago, 2003, CDMX), El club de la tortura (Ediciones Sin Nombre, CDMX 2005), El gato de Schrödinger (Editorial Ultramarina, Sevilla 2007), Cementerio de elefantes (Ediciones Fósforo, CDMX, 2013), Púrpura Nao (Editorial Grito Impreso, San Luis Potosí, 2018), Menta (Editorial Ponciano Arriaga, 2019, San Luis Potosí, con ese título ganó el Premio 20 de Noviembre del 2018).
Su obra ha sido difundida en medios impresos y electrónicos. Ha sido becaria del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes en la categoría de creadores con trayectoria y ha ganado varios premios, entre ellos el Premio Manuel José Othón y el Salvador Gallardo Dávalos.


Fotografía: Luis Aranda, archivo familiar.


 

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