TÚMBATE | MARCE LA ZAMUDIA


Me llamaron templo
y con ello profanaron mi especie,
luego enjugaron sus culpas
con algunos padres nuestros.

Allanaron mi morada,
me definieron como mezquita
pura y blanca
con imágenes divinas
llena de promesas sagradas.

Hasta que me cansé de serlo
y me arranqué la estaca
a la que me amarraron
para mantenerme erguida y sonriente.

Mi cuerpa no es un templo,
no soy un proyecto arquitectónico en construcción.

En mi cuerpa no se cría violadores,
no soy un vestíbulo abierto.

Renuncio a ser la casa del Señor.

El único culto al que aspiro,
es aquel en el que pueda santiguarme
con todas las demonias que me habitan
por fuera y por dentro.

(Del poemario Corpórea, 2020)


Van a intentar diluirte,
poner cloroformo a tu fragancia,
echarte aguarrás y resistol cinco mil.

Habrá más de seiscientas formas de rebajarte
y quien te disuelve,
también se está dilu llendo.

Quien nos niega la memoria,
o acalla la historia
se niega la existencia de sí mismo.

El único cuerpo gestor
ha sido nuestro.

Si nos eliminan
estarán extinguiendo a la gallina,
el primer huevo.

(Del poemario Corpórea, 2020)


TÚMBATE

Túmbate, túmbate y tiembla

túmbate América First
túmbate y tiembla

si tocas a uno, tocas a los más de 30
millones de migrantes que viven y labran tu tierra

túmbate gringo…

Irán, Irak, Yemen, Somalia, Siria y Sudán
no son ni la mitad de los supuestos terroristas que quieres frenar, a este paso,
vas a tener que vetarte hasta el sobaco.

Entiéndeme tiranosaurio, te hablo como mujer latina, como parte de la comunidad LGBT,
independiente y feminista.

Mr. You’re right
America first,
let´s make America great again
contigo o sin ti.

Pásale güerito, siéntate, acomódate,
que vamos a bajar banderas y creencias
para decirnos la neta frente a la mesa,
estamos hechos de la misma materia
con la diferencia de haber nacido cada uno en un pedazo de tierra.

Muéstrate sin espinas
y deconstruye tu arenga
falso, falso profeta
que no se te olvide la fecha,
vas a caducar como cualquiera
pero a tu nombre
le va a chorrear la decadencia.

Saca tus deshechos verbales de mi jardín,
aquí no darán frutos, ni echarán raíz.
Yo a tu barrio
ni con vuelo pagado
las que me duelen
son todas esas manos
que en búsqueda de pan y movilidad
llegan a tu caja de cristal
orillados por esta punzante violencia
la carencia y el despojo de humanidad.

Puedes llamarles indocumentados,
exiliados, desplazados
migrantes, repatriados,
ilegales, ilegales, ilegales
ILEGAL ES que sigas repartiendo
en tus sílabas mediáticas, misóginas,
clasistas, racistas y retrógradas
un estandarte que provoca odio y persecución.

Túmbate,
túmbate y tiembla
de los ciudadanos del mundo
que estamos alerta.

Túmbate, túmbate y tiembla.


IMPOTENCIA II

Me lo dijo un topo
después de salir del basurero
peritos forenses
encontraron huesos de humano
y de puerco.

Los humanos
pertenecieron a una joven
los de cerdo a un humano.

El espectáculo era lastimoso
una bolsa, un piecito, la tibia
en estados de esqueletización
mezclados entre manteca
y huesos de marrano.
No había continuidades
no existía el fémur
ni la pelvis
ni absolutamente nada.

Los efectos de la calcinación del sol
rompían las bolsas de plástico.

Al primer toque de los instrumentos de trabajo pericial,
la manteca empapaba
absolutamente todos los huesos.
Eran miles
tuvieron que discriminar
uno por uno
descartar
uno por uno.

Salieron más restos
pero estaban quemados.

Recuperaron 32 piezas
de la mujercita
reducidos
esqueléticamente.

Lo más completo
fue la piernita derecha
la izquierda desapareció.

Cempasúchil
para la mujer florero,
agujas
hacia la mujer globo
yunques
sobre la mujer liviana
machetes
contra la mujer rompecabezas
y derrames asquerosos
vertidos en la mujer servilleta.

Vallas de cuerpos que susurran, amenazan, denuncian,
ilustran desoladores paisajes desérticos omnipresentes.

Transpiramos la desesperanza de las familias que se quedan

sin hijas,
sin justicia,
sin razón,
sin consuelo
y sin paz.


MUKÍ

La R.A.E. me jugó una broma,
cuando le pregunté
la definición de mujer
y se limitó a responder:
Persona del sexo femenino,
a mí cuatro palabras
no me sirven ni para Haikú.

Porque como mujer provengo de la caverna,
soy la superviviente, la recolectora.

La Mesopotámica, la escriba.

La Griega, Pandora del reflejo de Afrodita y las prendas de Atenea,
la tejedora, la madre, la cocinera, la poetisa y la Antígona.

La Romana, la vetada, la condenada, la que recitaba poemas, la costurera, la comerciante, la mercancía, la perpetuadora del linaje, la alianza.

La Egipcia, la frívola, la calculadora, la caprichosa, la dueña de la tierra, de la herencia, de la casa.

La medieval, la campesina, agricultora,
partera, nodriza, sembradora, hiladora,
la expulsada, la bruja, la hechicera.

La mestiza, la que se reconquista.

La renacida, la recluida, la bordadora, la industrial, la explotada, la institutriz, la dama de compañía, la enfermera.

La contemporánea, la obrera, la asalariada, la guardería, la oficinista, la sindicalista, la productiva, la cosecha, la guerrillera.

La Amazónica y su naturaleza. La Celta, aventurera, compañera, emancipada, profesional. La Vikinga, la jefa, la escandinava, la divorciada.

Soy Macuilxochitzin, soy todas las Marías, Moliner, Telo, Izquierdo, Felix, Pilar Roldán, Soy Sor Juana Inés, Josefa Ortiz, Elvia Carrillo, La monja Roja, Clara Campoamor, Lola Álvarez, Leona Vicario, Eleanor Rooselvet y Elena Poniatowska.

Soy la vulva, inmoral, la libre, transgresora, la Diosa, apocalíptica, la oscura, lunática.

Soy el enjambre de las mujeres que me antecedieron, seré la miel para las que llegarán. He visto la construcción de mujeres que no nacen con sexo femenino.
Y no me basta, no me basta querida R.A.E. que la definición de mujer quepa en cuatro palabras jamás.


NAKASÓTI KAYÉNALI / ENMUDECIMOS

Nakasóti kayénali
Nakasóti kayénali
Nakasóti kayénali
a’lí kó ketási aníle pé kilí nirá kó
ábela má ké tási tá inéli.

Enmudecimos,
enmudecimos,
enmudecimos
y con el silencio
o la ausencia de ruido
dejamos de existir.

Mudas nos quieren,
mudas, inertes y débiles.

Ignorándonos entre nosotras
adornos colgantes
campanas sin badajo.

Adoradoras de los aparatos
de hablarle a las pantallas,
a los escudos digitales,
a los teclados,
a las redes sociales
en las que salvamos el mundo,
por lo menos
el de las plantas contra los zombis.

Nakasóti a’lí ké aníame chó
Nakasóti a’lí ké tási ilíri nokáame
Nakasóti a’lí awíni éname
Nakasóti a’lí re’wélame
Nakasóti a’lí o’móname

Enmudecidas y ausentes
Enmudecidas y apáticas
Enmudecidas y solitarias
Enmudecidas y nostálgicas
Enmudecidas y tristes

Nos soñaron, rotas
divididas, desalmadas,
quebradas, insensibles,
compitiendo una contra otra,
otra contra una.

Nos diseñaron tan absurdas,
tan falsas, tan ensimismadas,
tan calladas, tan finitas,
tan llenas de compras, de pagos,
de créditos y plazos.

Hasta que un día
a pesar de todo
despertamos…

Un despertar absoluto
apabullado de todo y de nada.

Un wake, wake, wake, wake, wake – up
un wake – up continuo
que es capaz
de percibir a la otra
reconocer a la otra
escuchar a la otra
validar a la otra
comprender a la otra
aprender de la otra
sentir a la otra
la otra
la otra
Uché jaré yúa
Uché jaré yúa
Uché jaré yúa
Uché jaré yúa.

La otra que tanto nos había faltado: ¡CARAJO!

Somos miles de otras otras
las que horizontalizaremos
la trenza / Échi trénsi
la comuna / Échi napawíkiame
la tribu / Échi rarámuri
la autonomía / Échi abóni níwala nóchali.

Sin autómatas
sin ataduras
sin falsos tesoros.

Sembraremos
en el mismo idioma
sin murallas y sin farsas.

Atenderemos las miradas,
la ternura, el dolor.

Construiremos
a partir de la palabra,
la caricia, la sonrisa,
los latidos, el abrazo
y el amor.

Voces que truenan
vamos a danzar
expandirnos en tierra,
fuego viento y mar.


NO SOLO SOBREVIVIREMOS

Decidiremos vivir
despiertas…

Viviremos necias
viviremos locas
viviremos escandalosamente
como altavoces
rugiendo
desde adentro
jaguares
desde el centro
leonas.

Explotando
cada mañana
hasta que el sol prenda
cada piel en llamas.

Y alcanzará, juro que alcanzará
la vida para esperanzarnos,
para darnos
en un breve sonido
en un corto momento
en el que aunque no te conozca
te busco entre estas rimas
para gritarte,
para decirte:

NIMÍ WÉ KALE / TE QUIERO
(Traducciones al Rarlámuli por Irma Chávez)


Los tarahumaras o rarámuris (ralámuli) son una comunidad indígena del norte de México, en la parte de la Sierra Madre Occidental que atraviesa territorio del estado de Chihuahua y el suroeste de los estados de Durango y Sonora.


MARCE LA ZAMUDIA. Escritora feminista. Licenciada en Letras Españolas por la Universidad Autónoma de Chihuahua. Su primera publicación independiente fue el fanzine “Tamujé Anáchilli” (Nuestras Resistencias), en colaboración con la ilustradora PerlaLaFuria en 2017. Su obra forma parte de la antología digital de mujeres chihuahuenses escritoras “Mukí ra’ íchari”, así como de la antología impresa de poetas chihuahuenses “Versos Norteados” 2018 y de la compilación del Festival Internacional de Poesía Chihuahua 2019. Es beneficiaria del Fondo Municipal de Artistas y Creadores del Municipio, segunda emisión, con el que realizó el poemario “Corpórea”. Representó a Chihuahua en el 1er Poetry Slam Nacional mexicano en 2017 en la CDMX. Ha expuesto sus textos en Chihuahua, Ciudad Juárez, Ciudad de México, Cataluña, Berlín, Toronto y Guatemala.


 

Leave a Comment

Categorías