NO ACEPTO LOS DISPAROS CON EL CAFÉ DEL DESAYUNO | MARÍA CLARA GONZÁLEZ


CANTO A LA VIDA

No acepto los disparos
con el café del desayuno
ni el periódico
con la danza macabra de sus letras
que se solaza
con la sangre ajena

Asumo la culpa que me pertenece

Como arma
llevo un lucero en el bolsillo

Del poemario: Pulso interno, 1990


BARAWIYA*

En ti mujer ignorada y solitaria
En ti mujer que luchas por el pan de tus hijos
que sabes disfrazarte de fiera o de tortuga
que te maquillas
o vendes dulces
a esta ciudad mojada de sangre y de llovizna.

Mujer que a veces sueñas
con mañanas claras y justicia
En ti mujer andina y valerosa
Sabia en tu silencio milenario
Todavía florece el solsticio.

*Palabra indígena que significa mujer del solsticio

Del poemario: Pasajeros del viento, 1996


ANAQUEL DE RECUERDOS

Esta tarde cansada de mañanas
ha barrido
el plenilunio de tu amor en mi vida.

Primero se irá el roce de tus manos inquietas
y luego
                    tendrá que deshacerse en la almohada
esa oculta ternura con que a veces me amabas

Del anaquel
volarán tus palabras hasta perder
la huella del camino que nos llevó al encuentro
Se esconderá el pasado en mis poemas
y sueños compartidos se amarán en la luna del espejo
esparciendo el olvido en mi morada.

Del poemario El lento trabajo del olvido, 2003

SI ACASO

Si acaso regresas de tu viaje
y decides venir a visitarme
tráeme una palabra
la precisa

Para sembrarla
a la orilla de un enero
y a su sombra levantar mi única morada

Sí no tienes palabras caminante
acércate
                 y estrecha mis nostalgias

Del poemario: Corte en el tiempo, 1993


NO ERA UN VIERNES

Hablarte o deshablarte/dolor mío/
manera de tenerte/destenerte/
JUAN GELMAN

No era un viernes para leer a Gelman
y sus hemistiquios dolorosos
No era un día
No era un viernes para una Carta abierta.

De pronto
una fisura por donde se despeñan los adioses
todos todos
los que no se nombran
los que para siempre se silencian
Esas recordaciones que no tuvieron voz
desapenadas
ocultas

No es un dolor que pueda conversarse
con dificultad se le respira
La palabra

La palabra a veces
derrota ineludible

Del poemario: No era un viernes, 2014


¿POR QUÉ ESCRIBO? ¿PARA QUÉ? ….

Escribo para no sucumbir, para seguir andando para enfrentar los miedos, sobrevivir naufragios, para escuchar las voces, para habitar mi cuerpo, para sentir el tiempo como viento que pasa, para leer las calles, los ojos y las manos, para seguir viviendo. Para evadir el vuelo de negras mariposas o lanzarme al abismo sin abrir el paraguas.

Escribo para enmendar recuerdos y deambular por ellos, para saltar los límites, para soñarme otra y arbitrariamente crear nuevos modos de hospedarme en el mundo. Para dejarme invadir en secreta corriente por palabras intrusas.

Escribo para gastar la vida, para apropiarme de ella, para buscar un umbral o imaginarlo, para esquivar la muerte, para librarme de mi o de los otros o para no librarme. Escribo porque sí, porque respiro y el pulso de la vida me lo exige.


MARÍA CLARA GONZÁLEZ DE URBINA. Poeta, cuentista y ensayista Profesional en Estudios Literarios de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Nominada al Premio Internacional de poesía Festival International “Curtea de Argeş Poetry Nights”, Rumania 2017; finalista Certamen Internacional de Poesía Buenos Aires 2012; mención de Honor Categoría Poetas Reconocidos concurso Oxford Center/Unión Nacional de Escritores, Bogotá 1997. Ha publicado siete libros de poesía: Pulso Interno, 1990; Corte en el tiempo, 1993; Pasajeros del Viento, 1996; El lento trabajo del olvido, 2002; Eternidad Visible, Bogotá 2008; Habitar un umbral, 2013; No era un viernes, Cuaderno de Poesía No.103, Universidad Nacional de Colombia, 2014. Ensayos: Las Invisibles de la Generación del 27 en España, Mo Ediciones, 2019. https://es.wikipedia.org/wiki/Mar%C3%ADa_Clara_Gonz%C3%A1lez_de_Urbina


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