MEDUSA | EUGENIA STRACCALI

 
 
MEDUSA (EXTRACTOS)
 
 
I.
 
La risa de Medusa
 
¿Dónde está ella?
 
Actividad/pasividad,
SoL/Luna,
Cultura/Naturaleza,
Día/Noche,
Padre/Madre,
Razón/sentimiento,
Inteligible/sensible,
Logos/Pathos.
Forma: convexa, paso, avance, semilla, progreso.
Materia: cóncava,
suelo en el que se apoya al andar,
receptáculo.
 
Hombre
_______
 
Mujer
 
Erase una vez …
 
De la historia que sigue
aún no puede decirse:
«sólo es una historia».
 
Este cuento sigue siendo real.
 
La mayoría de las mujeres que han despertado
recuerdan haber dormido haber sido dormidas.
 
Érase una vez y otra vez y otra voz.
 
Las bellas duermen
en sus bosques feroces.
esperando que los hombres-faunos
lleguen a despertarlas
en sus lechos bellas
en sus ataúdes de cristal
en sus jardines de infancia
están como muertas
bellas, pero pasivas
por lo tanto, deseables.
 
Brillan sus enaguas
cuando se encienden
emana todo misterio
una criatura llora
memoria del cuerpo lastimado.
 
Es a los hombres a quienes les gusta jugar a las muñecas.
 
Como es sabido desde Pygmalion
las largas sombras se adhieren a los varones
su viejo sueño: ser dios madre.
la mejor madre,
la segunda,
la que da eI segundo nacimiento.
 
duerme
su belleza curva el tiempo
eterna está intacta,
 
aboluta
impotente
 
flota
con las manos unidas
son pájaros muertos sobre el pecho.
 
Hay una herida en la lengua materna
una cicatriz por la violencia del padre
garganta vacía
en ese hueco atroz también vibra el poema.
 
Existe entre las montañas y sus cumbres
un monasterio en el que se exhiben
sábanas de algodón manchadas de sangre
niñas violadas por sus maridos en la intemperie de los cuartos
páginas en blanco
escritura hilvanada
cuando la fronda se agita, no se ve a la bestia.
 
Él no duda, ella lo espera desde siempre
cree que el secreto de su belleza fue guardado para él:
última página de este libro invisible.
 
Ella posee la perfección de lo acabado
¿qué significar acabar? –pregunta una niña.
 
muere un ruiseñor
se inicia el duelo
inconclusa bello esqueleto
¿es estado o esencia?
sabe que hay recomienzo
tiene la ropa gastada por las horas
olvidó que podía amar
 
Medusa se levanta del polvo
se ríe de miedo
busca señales
se deshilacha su boca e seda
 
él nunca estuvo
el engaño alimentó los días
voy a matarte y amarte después– te dice
 
¿a quién espera entonces?
no sabe todavía
voraz come las frutas
espectral
amor necrófilo
la vida y la muerte se repugnan la una a la otra
reconciliadas en la caída
 
Sin embargo, respira.
justo lo suficiente de vida
no demasiado
el insecto vuelve a ser larva
aliento frágil
los cuervos caen
son una lluvia negra.
 
Entonces besará de tal manera que al abrir los ojos
no conoce el afuera
sus ojos perciben
únicamente
el paisaje bordado en el tapiz
“la caída del diente de leche en la lengua
ya es suficiente otoño en la boca” (Djuna Barnes)
 
¿Quién produce el ensueño?
¿Qué deseo la desaparece?
 
Se inclina sobre ella.
Los invitados mudos beben su vino 

en la pared cuelga el lienzo 

congelando a tiempo

deslumbrados por la belleza del horror
la desesperación en la balsa

es la cabeza de la Medusa colgada en el mástil

nadie derrama una lágrima
 
Cortan. Corte. Corta su cabeza.
EI cuento se acabó.
Telón.
 
 
 
II.
 
Me rodean muros de hielo
naturaleza congelada
como mis pies
aquí cambian la piel mis serpientes
los días aquí
son más largos
orbes de sueño
por eso duermo
en la eternidad del oleaje y su música
allí olvido que estoy muerta.
 
Luego del hechizo
tiene alas de oro
colmillos afilados
dientes hipodérmicos de serpiente
semejantes a los de un jabalí,
su cuello está cubierto
por gruesas escamas de dragón
pupila aterradora
espanto y piedra
-escuchen
-escuchen
 
la rima que sale del silbido de Medusa
en la intemperie ocurre esta metamorfosis continua
 
 
 
III.
 
 
la voz de la mujer es más suave que el aceite
pero su fin es más amargo que el ajenjo
es la trampa del demonio
su corazón es una red
porque cobija el mal sin fondo
(Apocalipsis 6:8)
 
 
¿quién habla?
así como al fin se transfigura en sí misma,

la poeta escribe con su espalda desnuda

recupera la voz que no supo proteger,
se anima a preguntarse:
¿qué es el mar?
cada océano es una lágrima del tiempo

lamento prófugo.
 
 
 
IV.
 
escribe siempre en el vacío

queda siempre un resto en los jardines arrasados

detrás de las verjas de hierro siempre queda la inquietud

una desesperación creciendo
un pulso sin cuerpo.
 
cabeza cortada
el fantasma todavía inclina su cuerpo
en frágil equilibrio
se precipita
se hunde en la niebla
aúlla
decapitar = castrar.
el terror a la castración
no me mires
no la mires
la acosa el demonio.
 
Brilla
el cadáver de Medusa
ha dado a luz a Pegaso
retorno a la sombra
mujer-equívoca.
 
 
 
V.
 
Fuera del refugio se oye llorar a una niña,
parece cansada
de las lágrimas
de los temores
de tantas noches viejas
del hastío de los otros,
 
un coro de espectros la interroga
ella no sabe qué contestar.
todas las partituras la angustian.
 
No hay madre.
No hay padre.
 
Otra niña pequeña duerme
emite ronquidos siniestros,
retumba la muerte en su frágil garganta.
 
La niña mira la nada,
se ovilla
el tiempo disipa los sueños largos
los rumores de abajo.
 
La tristeza avanza con su boca abierta.
 
La veo
siento pena por mí
siento pena por ella.
 
Abre un libro
lee sus coplas
se acuna sola
un ángel está cayendo
ella conoce el olor de los demonios
en la negrura de su cuarto
hay un teatro iluminado
espíritus desde las cloacas
se aproximan a su cama.
 
Ya se perdió
anudando las horas,
escapó del tiempo que no pasa
es un cangrejo escondido en la arena caliente.
 
Escribe bajo las sábanas
poemas vacíos
sabe que la penumbra sucede a otra penumbra
sabe que retornan a buscarla.
 
 

Eugenia Straccali (La Plata, Argentina, 1970). Docente e investigadora en la UNLP. Poeta y dramaturga. Autora de Antígona ningún dios respira sobre el mundo (2006); Electra, ¿es posible matar a un muerto? (2010), Abismadas (2016), Ninfas (no musas) (Buenos Aires Poetry, 2017); Atlas de la poesía argentina  (EdULP, 2017), El alfabeto de los árboles (Ediciones En danza, 2018); ¿Por qué no hablan las sirenas? (Ediciones Prueba de Galera, 2019), Atlas de la poesía argentina 2 (EdULP, 2019), Para escuchar la música del poema (Buenos Aires Poetry, 2019). Esta selección de poemas pertenece al libro inédito Medusa. La fotografía de la portada es de Leonardo Massari.

 

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