OMAR SAKR | VERSIÓN DE FRANCES SIMAN

OMAR SAKR | VERSIÓN DE FRANCES SIMAN

Omar Sakr

poeta árabe australiano.


La traducción es de Frances Siman.


QUERIDA

A Caitlin

Invoco al río, ese gordo marrón no lavado
por la luz que se hunde en la humedad.
Invoco a las malas hierbas, pasto pegajoso
y blando, que empuja fuera del lodo. Invoco
a las anguilas, que se retuercen escondidas
en lo profundo, si es que a lo oculto puede
llamarse vida. Está claro que para lo húmedo
son músculos dilatados, resbaladizos y sinuosos.
En ocasiones, el río se piensa triste, como
un estanque glorificado cubierto de maleza.
No respeta el reino de los seres vivos
al que considera un universo impulsivo,
dios iracundo, corriente divina. Ven
y barre estas cosas fabricadas de las que
estoy cansado, como el odio y la calle principal,
garganta desnuda de este pueblo diminuto.
Ven como cuerpo presuroso que consumir
no puedo, quiebra los bancos. De ningún
dios esperaré advertencia, no tomaré animales,
solo las aves sobrevivirán cuando invoque
al triste y dulce río. Me lo llevaré a la boca
porque no se ama a sí mismo, no necesita
amar o ser amado – qué criatura para ser
engullida entera. El mundo es inundación
establecida y yo soy árida y sedienta tierra
que no ha sido removida. ¿Dónde están las aguas que
mi agostada lengua llama? Están vaciándose
en otra boca, los dos nos quedamos anhelando la lluvia.


CADA DÍA

Cada día rezo por Palestina
y cada día un perro se la lleva
esfumándose en un callejón, moviendo
su cola al servicio de quién sabe qué desdichado.
Me digo que no importa quien recibe
las gracias de mi bondad. Qué preciosas mentiras
nos decimos a nosotros mismos. A veces
soy el perro que escapa con el amor de un
miserable crispado en mi babeante mandíbula.
A veces soy el encorvado al final
del callejón, bendecido por el repentino
calor de una dulce boca que me dice
que no soy olvidado.
Cada día rezo por Palestina.


COMO DESTRUIR EL CUERPO LENTAMENTE

Respira hondo hasta la imagen
del cuerpo calcinado, la víscera

derramada, el evidente cartílago.
Engulle todos los niños muertos.

Deleita tus ojos en la ruina,
los paisajes lunares de la guerra:

las banderas vacías, las ciudades
bombardeadas. Agobia de sufrimiento

hasta la última célula, pero no como lo hizo Jesús
en el lapso de unas horas

que deshizo sangre & carne, cruz & clavo
en la divinidad misma. Una especie

de regresión. Volverse humano, testigo
de cada acto de dolor & pecado

para luego vivir con él

sabiendo que cada momento humillante
está enraizándose, está quebrándote.

Cada día por cien años,
si tienes suerte,

vive con esta divinidad
ordinaria, vive con esta muerte tanto como puedas,

& no desperdicies un solo día en una rosa.


DE CAMINO A SIDNEY

Los prados amarillos preguntan demasiado para que el cielo
responda. Se rehúsan a rebajarse

a lo conocido: geografía local
de datos. Ocasionalmente lloverá

un torrente soñado, un mundo acuático,
más de lo que nosotros o el prado necesita.

No logro recolectar todo. Mi cabello brilla.
Soy de nuevo un niño que corre libre en Lurnea,

un niño árabe entre otros, una juventud colorida,
delta de esperanzas que desciende al centro comercial,

cargados de necesidad, recargados de arrepentimiento.
O deseo. Nunca nos faltaron

preguntas, moretes. Ningún policía
ninguna autoridad ninguna madre podía detenernos – yo

recuerdo, no estaba en la escena del crimen
ese no es mi nombre ni mi casa

o mi país, te digo que ni siquiera estoy aquí
ahora mismo. Estoy en otro lado y escribo un poema.

Está bien. Tengo lo que llaman memoria fotográfica.
Solo recuerda la belleza. O lo que guarda

se hace bello con el tiempo.
Como mi abuelo mientras disfrutaba una cabeza de culebra

para sobrevivir en la guerra del Líbano. Como niños
en Coles que llenan bolsillos con respuestas robadas.


Omar Sakr es un poeta árabe australiano. Su primer libro de poemas These Wild Houses (Cordite Books, 2017) fue finalista en los premios Judith Wright Calanthe Award y el Kenneth Slessor Prize. Sus poemas han sido publicados en inglés, árabe y español en numerosas revistas y antologías. Ganó el segundo lugar en el Judith Wright Poetry Prize y ha estado en la lista de seleccionados para los premios ACU Poetry Prize, the Story Wine Prize, and the Fair Australia Poetry Prize. Actualmente vive en Sidney.


 

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