FAMILIA PERUANA | PAVEL UGARTE CÉSPEDES


FAMILIA PERUANA

Le daremos nombre y apellido a la casa
para que los niños crezcan como el jardín.
Sobre nuestra mesa caerá un sol peruano
y por la ventana entrará el amor,
a pesar de asomar a la puerta
la pobreza del país en el cual nacimos,
raíz umbilical donde nos enamoramos.


AUTORRETRATO

El retrato de mi padre a los setenta años
cristaliza días duros. Con todo dolor,
no deseo parecerme a él, así tengamos
la boca seca, las miradas largas
y hoy nos presionen el pecho
cercanas y queridas personas.

Tengo 33 años
y, así no quiera
cada día nos parecemos más.

A la edad de Cristo,
un hombre puede urdir entre manos
un estambre de sí mismo,
ovillado con dolor y alegría
por inercia y magnetismo,
por caricias familiares
o por hilos imprevistos.


ALUMBRAMIENTO

Para Gael Fernando

A este poema
le brotaron
nariz, ojos,
oídos y lengua.
O, mejor dicho,
nació
un poema
sustantivo
con nombre
y apellido.

Ha nacido
un río
que canta
como niño
y duerme
igual que el sol
con sus pestañas
incandescentes
despidiéndose
de la luna.
A mis brazos
llegó
el gallo
de la mañana,
alumbrando
estas palabras
de carne
y hueso.


LOS PERSEGUIDOS

A mis abuelos,
porque a su amor proscrito debo la vida

Él lleva pañuelo; ella, los ojos de bosques lejanos.
Sus labios guardan la ternura de quien poco ha dicho.
Mi abuelo lleva el sombrero de su tiempo
y mi abuela, los zapatos de quien mucho andará.
A ellos les debo la libertad, la memoria y la voluntad,
perseguidos por amor, fugaron juntos un día de enero.

Mi abuela curaba con panitela
y orlaban su cocina ramos de llantén.
De sus manos obsequiosas
se desprendían los frutos del durazno y el manzano.
Se llevaba a la boca el maíz tierno de su tierra natal,
con el mismo talento natural que tenía para decir las cosas,
mi abuelo de tanto leer el periódico
veía el Perú como una familia y decía:
«un país es el abrazo entre más de dos».

Mi abuela fue profesora rural y vivió en carne propia
los abusos de la fe y el progreso en el campo del olvido.
De niño acaricié sus cabellos blancos
y cuando se fue también me despedí de ellos,
era una mamá grande, de ojos azules por tanto mirar el cielo.
Rezaba el Rosario todos los días y veía por sus hijos
y también por los ajenos. Mi abuelo un día me dijo:
«Un apellido digno te doy, digno entrégaselo a tus hijos».
Por años pensé que era soberbia
hasta que nació mi hijo y lo hice parte de su historia.


CREDO

Dedicado a René Ramírez Lévano (1937 – 1970),
el poeta del «Himno del hombre»

Creo en el hombre
caminando con sus propios pies en busca de sus manos.
Creo en las estrellas y la literatura del culto solar.
Creo en la tarde, mi amor, la tarde.
Creo en la blanca ciudad donde las campanas
atizan la pureza de esta nostalgia.
Creo en el coro alto del pueblo y los ángeles caídos por amor.
Creo en la poesía reuniendo a hombres
y mujeres por igual y sin inocencia.
Creo en la bóveda de la riqueza intelectual.
Creo en el sagrado corazón del Amaruq churin
.
Creo en el mañana y en el niño que a escondidas eres.
Creo en la luna, lívida y dulce compañía.
Creo en los cometas y los hijos de sus hijos.
Creo en el río porque me abrazo a su caudal.
Creo en los árboles porque fructifican
y no tienen manos para recoger sus frutos.
Creo en la selva donde nací agazapado como los jaguares.
Creo en el futuro donde la nieve no se retire para siempre
vadeando montaña a montaña el silencio absoluto. Amén.

HATUN MAYU

Al astrónomo Erwin Salazar Garcés,
porque gracias a sus enseñanzas
vemos las estrellas como nuestros ancestros

Entre la realidad y el delirio
alumbra el Río Sagrado
como un trueno de plata.

Su caudal canta
el magín de las aves
y el rebozo del durazno.

Sigue la canícula del tiempo,
nace y muere con el sol
peregrino de horizontes.

Lo escucho silbar mi niñez
y rimar con los molles
que acarician su corriente.

En las noches, habla
con los vivos y los muertos
que perdieron el aliento.

Les promete el cielo nativo,
el río eterno de agua dulce,
el río de estrellas en el firmamento.

Entre el amor y el olvido,
el río besa
con su lengua de plata.


PARTIDA DE NACIMIENTO

Soy peruano y tengo 33 años,
mi única propiedad
son los recuerdos de niño
y como todo niño quieren volar.

Nacido en los Andes
polemizo con las fuerzas naturales,
mi pecho late inéditamente
como la primera piedra.

Hablo con la misma lengua
de mis ancestros,
soy hijo del río y la montaña,
mi sangre proviene
de las pequeñas vertientes
que llegan del alba.

Para no morir, escribo
sobre una ciudad blanca,
sobre un mapa vacío.

Tal vez mañana no vuelva a casa
y me sumerja,
revirtiendo los estados del agua
yerto-puro-etéreo.

Seminaré buscando en sus ojos
el fruto de mis años,
no siembro porque he dejado el campo
y del suelo estéril no brotará la felicidad.

Mis hermanos son los solitarios
sin nombre ni apellido,
con destino involuntario
a la suerte de un cometa.

En las riberas atiendo
mis heridas
y rescato mi hogar
cual caracol de las orillas
que llevo a mis oídos
escuchando un poema o la lluvia.

Nací a las 3:05 de la mañana,
sin testigos
y en abril
como los poetas
sepultados por sus letras.

En la muerte,
será mi cuerpo y la palabra
lo que estreche ante la tierra.


PAVEL UGARTE CÉSPEDES (1985)
La Convención, Quillabamba, Cusco – Perú

Poeta escritor y antropólogo. Publicó los libros de poesía “Animal Urbano y la Otra Ópera” (Cascahuesos Editores, 2011), “Vermut” (Antología de los finalistas del Premio Nacional Juvenil de Poesía Javier Heraud, SENAJU, 2012), “Rareza Dura” (Edición independiente, 2012), “Repatriación de las aves” (Amotape Libros / La Apacheta Editores, 2016) y “Andesground” (Editorial Valkiria, México, 2019) traducido al inglés, francés e italiano. Es parte de las antologías “25º Encuentro Internacional de Poetas (Zamora, Michoacán, México, 2021), “Voces de la Poesía Peruana” (Parihuana Editores, 2021), “En octubre sí hay milagros” (Z3ntauro, Arequipa, 2021), “Aislados / 89 voces poéticas contemporáneas” (Dendro Editorial, Lima, 2020), “Saqra Nº10” (Saqras editores, Cusco, 2020), “Illariy” (Suplemento Cultural del Matutino, 2020), “Crudo” (Bolivia, 2020), “El Color de las Palabras” (Antología del Festival Internacional de Poesía Jauría de Palabras, Santa Cruz de la Sierra, 2019); “5to Festival Caravana de Poesía” (Editorial Amarti, Lima, 2018), “Pachamar” (Antología de Poesía Latinoamericana, Conunhueno, Chile, 2018), “Enero en la Palabra” (MPC, Cusco, 2018), “Antología de los Ganadores del Premio Regional de Cultura Cusco” (DDCC, Cusco, 2017); “Enero en la Palabra / Memoria Impresa”, (GORE, Biblioteca Regional Cusqueña, 2015), “La Lira Rebelde Libertaria” (Poesía Anarquista, Lima, 2014), “Tratado de la página en blanco” (Cusco, DDCC, 2012) y “Convergencias / Muestra de Poesía Peruana Contemporánea” (Editorial Río Negro, Lima, 2011).

El escritor Juan Alberto Osorio ha reseñado su poesía en el libro “Literatura Cusqueña” editado por el Ministerio de Cultura Cusco (Chaska Mayu, 2018). Una selección de sus textos de opinión se encuentran en el libro “Encerrados pero no callados” (Ideario, Cusco, 2020). Ha publicado y reeditado el Mapa Literario del Cusco (2017, 2018), y en el mismo campo investigó y redactó para diferentes publicaciones que integran las Ciencias Sociales y la Literatura en diferentes museos del Cusco y el Perú. En la actualidad, es redactor creativo de Supay Publicidad y Marketing y gestor cultural de la Corporación Educativa Khipu. Se desenvuelve como columnista y colaborador de la revista de política y actualidad “Ideario” con su columna “Cuestión de Estado”; también es parte del staff de la revista Lima Gris y El Diario del Cusco con el segmento “Viernes Literario”. Su producción se puede encontrar en el fanpage Pavel Ugarte / Poesía Peruana.


Leave a Comment

Categorías