VISIONES A TRES METROS BAJO EL AGUA | KRIS VALLEJO

VISIONES A TRES METROS BAJO EL AGUA | KRIS VALLEJO

RÉQUIEM

Yo vine a esta tierra
para tejer pájaros y enterrar a mi padre

Amortajarlo dócilmente
entre las teclas de un piano
y el polvo de nuestras voces
sentarlo con su mejor traje
entre Platón y Ramón Rosa

¡Con qué cuidado acomodé sus pies
para que no le asuste la ingravidez
de su nuevo peso!

Ahora veo abismos por todos lados
encima del armario
debajo de los sillones
dentro de los ojos de los niños

Sobre las quietas aguas del océano
revolotean entre bandadas hambrientas
estos nuevos ojos que tejí con mis manos


ASISTIR A UN LINCHAMIENTO

Ser parte de ese gesto aparente de justicia domiciliaria

Ver carne rosa explotar en primaveras frías

Configurar las pequeñas uniones humanas
ahí donde hay odio y sensualidad
paisaje velado por los defectos del otro

Ser la mano que grita meciendo el látigo
las uñas y los dientes del cielo enloquecido

Redonda su bóveda para que ruede el cántico rojo
y llueva sobre nosotros


VISIONES A TRES METROS BAJO EL AGUA

En la cueva del crepúsculo me escondo
Nadie quiere saber del cuervo y su aliento de baúl olvidado
Me asusta lo que ven mis ojos
los siete mares todos juntos
persiguen la ola perdida que recorre el desierto marino
Yo también busco
Una playa que me vea fallecer

Muchachos ríen del cabello de gusanos
Se enredan en mi idea fija de no pertenecer
al bosque de pájaros ya incendiados en el inframundo

No oigo nada
El alboroto de la trompeta
El sueño herido de las gaviotas
ya no es mío
como no es mía la cama que me hicieron para dormer

No hay descanso en la densa niebla que se desmorona
Iluminan los astros pero mi sombra se ha marchado
Desde que me sembraron en la tierra
(dulce barca reparadora)
Dios me dejó frente al diluvio

Ahora divido sola el día y la noche
Los corto en pequeñas partículas
transformando en semillas el lucero y la mañana
Alguna vez da el cuarto de hora
Ya no distingo el paso de las agujas
En la espera puntual de la muerte
que no llega con la muerte

¿Por qué no oigo la lengua negra de las campanas?
¿Dónde está la brisa de luna que viene a buscarme?

¿La veta en la cuenca de la noche por dónde escapar?
¿En dónde cabe mi pobre cuerpo colmado de tantos veranos?

Hija de la piedra y del plástico
soy larva de nada
una carta olvidada bajo la última piedra del mar


PLATÓN NO VOLVERÁ

Por la caverna que nos tiene cautivos
repta una especie de vértigo

Forjados al fragor de la batalla
estamos en vigilia desde aquel domingo
remendado en el telar del tiempo

No hay zozobra entre nosotros
sólo ráfagas de metal que confluyen
en las estribaciones del corazón

Desahuciados en la penumbra
vamos hilvanando nuestra desnudez
ante la intemperie
de nuestra propia existencia


Kris Vallejo es una poeta y artista plástica hondureña. Tallerista por dos años en “Alicanto” en el taller de poesía dirigido y coordinado por el poeta Rolando Kattan, con las compañeras talleristas Anarella Velez, Denise Vargas, Frances Simán y Alejandra Paredes. Ha leído su poesía en diversos escenarios nacionales, junto a grandes poetas nacionales e internacionales.

Actualmente promueve lecturas individuales de su opera prima en poética: “Tigres sin Memoria”, publicada en Noviembre de 2019. Dirige junto a sus compañeras de taller la “Semana Alicanto”, un esfuerzo literario anual que trae a Honduras poetas de todas partes del mundo para realizar lecturas, talleres y otras interacciones con el objetivo de acercar la poesía al público hondureño.

Su obra poética ha sido publicada en Honduras, Guatemala, México, España, Colombia y traducida y publicada en Italia por el poeta Emilio Coco en la “Antologia della poesia honduregna” y en el “Almanacco dei Poeti e della Poesia contemporanea 6” de Raffaelli Editore.


 

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