POESÍA DE PENSAMIENTO | BERNARDO SCHIAVETTA

POESÍA DE PENSAMIENTO
 
 
LOS LUGARES COMUNES
 
Fábulas, las que todos ya conocen,
comparaciones tan elementales
como la tierra, el agua, el aire, el fuego.
— Fénix de mi ceniza que me niega.
Eco en los ecos de tu voz, la mía,
palabras consumidas, aventadas…
si las entiendes, será que ya sabías.
 
Los lugares comunes son el único
lugar posible para nuestras citas
pues jamás fui, ni soy, ni seré nunca,
salvo en este instante en que repites:
— Estoy aquí sin mí, pero contigo,
en el lugar vacío que me dejas.
 
*
 
A UNA FUENTE EN CÓRDOBA DEL TUCUMÁN
 
La arquitectura de los edificios
copiaba arquitecturas de ciudades
demasiado lejanas y en la plaza
nada era verdadero, salvo el agua.
No la fuente, las formas de su mármol
estaban en algún jardín de España.
Yo allá vivía, pero apenas, como
se vive en las ciudades de espejismo
donde hacen alto a veces, mientras sueñan,
los viajeros que cruzan los desiertos.
 
(Al fin estoy en el jardín de España
ante la fuente que allá repetían,
en las antípodas, los otros mármoles;
pero la miro y veo la copiada
y cuando toco el borde de su taza
allá a lo lejos toco el otro borde
con la sorpresa de uno que descubre
que sin saberlo ha muerto, que es su Sombra.
No. Fiel a sí misma, me sacia el agua
si esta fuente tampoco es verdadera.)
 
*
 
SEXTINA CAÓTICA
 
Del caos saco asco, ocas, caso y cosa,
porque el Caso fortuito es ley del Caos
y porque quedan ocas en el saco:
si anagrama del caos es el asco
en veinticuatro canjes se da el caso
casual que de sus letras salgan ocas.
 
Esta segunda estrofa empieza en ocas
porque quiero lograr la extraña cosa
de hacer una sextina sobre el caso
fortuito y milagroso que del caos
se pueda entresacar en más del asco
las cuatro otras palabras que le saco.
 
Guante vuelto al revés, sale del saco
un palíndromo estricto: saco ocas,
y aunque no haya palíndromo de asco
etcétera… ¿no es ya curiosa cosa
que el reflejo de un orden muestre el caos
en la casual permutación de un caso?
 
En la lengua de Adán, pongo por caso,
“caos” y “sóac” (que a la inversa saco)
son los nombres del orden y del caos:
en la lengua de Adán ocas son ocas,
copian su Original palabra y cosa
y asco provoca la palabra asco.
 
Pero hay dejos del asco al decir asco,
todo es casual en la palabra caso
y es una cosa la palabra cosa:
ocas contiene la palabra saco,
la pluma escribe la palabra ocas
y un caos hay en la palabra caos.
 
*
 
PAREJA QUE DUERME
 
Más que para el deseo se desnudan.
Todo gesto se borra de sus cuerpos
y solas fluyen la carne y la sangre
bajo la superficie de las pieles.
Piel por donde ambos se miran ciegamente
con rostros ahogados pero vivos,
sin que ningún espacio los separe
de sus propios reflejos, los más fieles.
Ojos que en sí se miran. Tras los párpados,
fieles miradas, densas como el agua
cuando sobre las lenguas arde como el hielo,
casi negándose a la sed que extingue.
(O acaso estén perdidos sin saberlo
en sueños donde alimentan como náufragos).
 

Extraídos de Poesía de Pensamiento, Antología de poetas argentinos. Ediciones Endymion, Madrid, España, 2019.

Bernardo Schiavetta (Córdoba, 1948) es poeta, narrador, ensayista, traductor y editor. Ha publicado los poemarios Diálogo (1983), Fórmulas para Cratilo (1990), Espejos (1990), Entrelíneas (1992), Con Mudo Acento (1996), Texto de Penélope, diálogos con Didier Coste (1999). En 1990 obtuvo el Premio Internacional de Poesía de la Fundación Loewe, de Madrid, por Fórmulas para Cratilo.
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