POESÍA, PALABRA, POEMA, POETA


Esta muestra, reúne textos representativos sobre el mundo de la Poesía, de la Palabra que la nombra, de su Ars o Poética, del Poema, y de su autor, el Poeta, en las voces de creadores universales. Este recorrido, se inicia en la Edad Antigua con el gran poeta griego Homero, en La Odisea, en su invocación a las Musas, y finaliza con el inolvidable Rainer María Rilke, a comienzos del Siglo XX. Así, celebramos el Día Mundial de la Poesía, en este 2022. Proximamente, publicaré una segunda parte de esta Selección.

José Luis Ochoa; Curador-Editor.


HOMERO (Grecia Antigua, Siglo VIII a. C)

CANTO PRIMERO (Frgmento)

Háblame, Musa, de aquel varón de multiforme ingenio que, después de destruir la ciudad de Troya, anduvo peregrinando larguísimo tiempo, vio las poblaciones y conoció las costumbres de muchos hombres y padeció en su ánimo gran número de trabajos en su navegación por el ponto, en cuanto procuraba salvar su vida y la vuelta de sus compañeros a la patria…

En: La Odisea; Homero. Traducción: Luis Segalá y Estalella (Editorial Losada, Buenos Aires, 1976, página 21)


DANTE ALIGHIERI (Florencia, Italia, 1265 – Rávena, 1321)

INFIERNO. CANTO SEGUNDO (Fragmento)

El día terminaba; el aire de la noche invitaba a descansar de sus fatigas a los seres animados que existen sobre la tierra, y yo solo me preparaba a sostener los combates del camino y de las cosas dignas de compasión, que mi memoria trazará sin equivocarse. ¡Oh Musas!, ¡oh alto ingenio!, venid en mi ayuda: ¡oh mente, que escribiste lo que vi!, ahora aparecerá tu nobleza.
Yo comencé:
-Poeta que me guías, mira si mi virtud es bastante fuerte antes de aventurarme en tan profundo pasaje…

En: La Divina Comedia; Dante Alighieri (Ediciones Universales, Bogotá, sf., páginas 7-8)


NEZAHUALCÓYOTL (Texcaco, México, 1402 – 1472)

NO ACABARÁN MIS FLORES

No acabarán mis flores,
no cesarán mis cantos.
Yo cantor los elevo,
se reparten, se esparcen.
Aun cuando las flores
se marchitan y amarillecen,
serán llevadas allá,
al interior de la casa
del ave de plumas de oro.

En: Ómnibus de Poesía Mexicana; presentación, compilación y notas de Gabriel Zaid (Siglo XXI Editores, México, 1984, página 76)


DIEGO TORRES Y VILLARROEL (Salamanca, España, 1693 – 1770)

PAGO QUE DA EL MUNDO A LOS POETAS

Dícese de Quevedo que fue claro
y que en algunas coplas está obsceno;
Góngora puede ser que fuese bueno,
pero ya sus comentos le hacen raro.
El Calderón, que nos lo venden caro,
sólo de lo amatorio fue muy lleno,
y nos dejó en lo cómico un veneno
que nos hemos bebido sin reparo.
La idea de Juan Pérez fue abatida,
de Solís intrincada, ¡infeliz suerte!
¡Oh, ciencia pobre! ¡Facultad perdida!
¡Mundo borracho, que al varón más fuerte,
después de ajarlo, miserable, en vida,
predicas estas honras en su muerte!

En: Las mil mejores poesías de la lengua castellana; preparada por Juan Bautista Bergua (Editorial Bergua, España, 1928, página 200)


LEANDRO FERNÁNDEZ DE MORATÍN (Madrid, 1760 – París, 1828)

ELEGÍA A LAS MUSAS (Fragmento)

Esta corona, adorno de mi frente,
esta sonante lira y flautas de oro
y máscaras alegres que algún día
me disteis, sacras Musas, de mis manos
trémulas recibid y el canto acabe,
que fuera osado intento repetirle.
He visto ya cómo la edad ligera,
apresurando a no volver las horas,
robó con ellas su vigor al numen.
Sé que negáis vuestro favor divino
a la cansada senectud y en vano
fuera implorarle; pero, en tanto, bellas
ninfas del verde Pindo habitadoras,
no me neguéis que os agradezca humilde
los bienes que os debí…

En: Las mil mejores poesías de la lengua castellana; preparada por Juan Bautista Bergua (Editorial Bergua, España, 1928, página 224)


JOHN KEATS (Londres, Inglaterra, 1795 – Roma, Italia, 1821)

SUEÑO Y POESÍA (Fragmento)

…¡Oh poesía! Por ti sostengo mi pluma,
que no soy todavía un glorioso habitante
de tu ancho cielo. ¿-Debería mejor hincarme de hinojos
en la cumbre de alguna montaña hasta sentir
un glorioso esplendor a mi alrededor
y repetir el eco de la voz de tu propia lengua?
¡Oh poesía! Por ti agarro mi pluma,
que no soy todavía un glorioso habitante
de tu ancho cielo; aún, con mis ardientes plegarias,
cosecho de tu santuario algún aire limpio,
suavizado por la intoxicación del aliento
de floreadas ensenadas, que puedo morir una muerte
de lujos, y mi joven espíritu persigue
los rayos de sol de la mañana hasta el gran Apolo,
como un nuevo sacrificio…

En: Poesía completa, Tomo I; John Keats; traducción de Arturo Sánchez (Libros Río Nuevo, Barcelona, España, 1978, páginas 135 y 139)


GIACOMO LEOPARDI (Recanati, Italia, 1798 – Nápoles, 1837)

PASATIEMPO

Cuando muchacho vine
a entrar en disciplina con las Musas.
Una de ellas cogióme de la mano
y durante aquel día
en torno me condujo
para ver su oficina.
Me mostró uno por uno
los útiles del arte,
y el distinto servicio
a que cada uno de ellos
se emplea en el trabajo
de la prosa y el verso.
Yo lo miraba, y dije:
“Musa, ¿y la lima?” y contestó la diosa:
“La lima se gastó, ya no la usamos”.
Y yo: “Mas rehacerla
es preciso, ya que es tan necesaria”.
Y contestó: “Así es, mas falta tiempo”.

En: Cantos; Giacomo Leopardi ; traducción de Diego Navarro (Editorial Oveja Negra, Bogotá, Colombia, 1984, página 129)


WALT WHITMAN (West Hills, Nueva York, 1819 – Camden, Nueva Jersey, 1892)

21 (Fragmento)

Soy el poeta del Cuerpo y soy el poeta del Alma,
Los goces del cielo están conmigo y los tormentos
del infierno están conmigo,
Los primeros los injerto y los multiplico en mi ser, los últimos los traduzco a un nuevo idioma.

Soy el poeta de la mujer no menos que el poeta del hombre,
Y digo que es tan grande ser mujer como ser hombre,
Y digo que nada es mayor que ser la madre de hombres.

Entono el canto de la exaltación o de la soberbia,
Ya estamos hartos de plegarias y de zalamerías,
Muestro que el tamaño no es más que crecimiento.

¿Has dejado atrás a los otros? ¿Eres el Presidente?
Es una bagatela, cada uno de los otros te alcanzará y seguirá adelante.

Soy el que camina con la tierna y creciente noche,
Llamo a la tierra y al mar que abraza la noche…

En: Hojas de hierba; Walt Whitman; traducción de Jorge Luis Borges (Editorial Lumen, Barcelona, España, 1969, página 55)


CHARLES BAUDELAIRE (París, Francia, 1821 – 1867)

EL ALBATROS

A menudo, y por divertirse, los marineros
cazan albatros, grandes pájaros de los mares,
que como indolentes compañeros de viaje acompañan
al barco que navega por crueles abismos.

Esos reyes del azur, torpes y vergonzosos,
en cuanto los arrojan sobre la cubierta
lastimosamente muestran sus grandes alas blancas
cual remos abandonados.

¡Ay, viajero alado, cuán desmañado y apático!
Otrora tan hermoso, ¡cuán risible y feo ahora!
Un marinero, con su pipa, el pico le quema,
y otro imita, renqueando, a un inválido volador.

El Poeta es como ese príncipe de las nubes
que frecuenta tormentas y se burla de las flechas;
exiliado en la tierra y en medio de mofas,
sus alas de gigante le impiden caminar.

En: Poesías selectas; Charles Baudelaire; Traducción de Jacinto Luis Guereño y Joaquín Negrón Sánchez (RBA Coleccionables, Barcelona, España, 2001, páginas 14-15)


GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (Sevilla, 1836 – Madrid, 1870)

4 (Fragmento)

No digáis que agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira.
Podrá no haber poetas, pero siempre
habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas;
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista;
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!

Mientras la humana ciencia no descubra
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista;
mientras la Humanidad, siempre avanzando,
no sepa a do camina;
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!

Mientras se sienta que se ríe el alma
mientras los labios rían;
mientras se llore sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan;
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!…

En: Rimas, leyendas y cartas; Gustavo Adolfo Bécquer (Editorial Magisterio Español, Madrid, 1970, página 55)


ROSALÍA DE CASTRO (Santiago de Compostela, España, 1837 – Padrón, 1885)

II

¡Poeta!, en fáciles versos,
y con estro que aliente los ánimos,
ven a hablarnos de esperanzas,
pero no de desengaños.

En: Los 25000 mejores versos de la lengua española (Círculo de lectores, Barcelona, 1978, página 321)


PAUL VERLAINE (Metz, Francia, 1844 – París, 1896)

ARTE POÉTICO (Fragmento)

A Charles Morice

La música antes que nada
y para ello prefiere lo Impar,
más vago y más soluble en el aire
sin nada en él que pese o que pose.

Es preciso también que no vayas
a elegir tus palabras sin ninguna confusión:
nada mejor que la canción gris
donde lo Indeciso se une a lo Preciso.

Es la gran luz temblorosa del mediodía,
unos bellos ojos detrás de los velos,
es, en un cielo entibiado de otoño,
¡el azul revoltijo de las claras estrellas!

¡Pues lo que queremos es el Matiz aún,
No el Color, solamente el matiz!
¡Oh! ¡nada más que el matiz ennovia
el sueño al ensueño y la flauta a la trompa.

¡Huye lo más lejos de Punta asesina,
del Espíritu cruel y de la Risa impura
que hacen llorar los ojos del Azur
con todo ese ajo de barata cocina!

¡Coge a la elocuencia y retuércele el cuello!
Harás bien, aprovechando tu energía,
De devolver un poco de sensatez a la Rima.
Si no vigilamos, ¿hasta dónde irá?…

En: Poesías completas; Paul Verlaine; traducción de Ramón Hervás (RBA Coleccionables, Barcelona, 2001, páginas 176-177)


JOSÉ ASUNCIÓN SILVA (Bogotá, Colombia, 1865 – 1896)

ARS

El verso es un vaso santo; poned en él tan solo,
Un pensamiento puro,
En cuyo fondo bullan hirvientes las imágenes
Como burbujas de oro de un viejo vino oscuro.

Allí verted las flores que en la continua lucha,
Ajó del mundo el frío,
Recuerdos deliciosos de tiempos que no vuelven,
Y nardos empapados en gotas de rocío.

Para que la existencia mísera se embalsame
Cual de una esencia ignota
Quemándose en el fuego del alma enternecida,
De aquel supremo bálsamo basta una sola gota!

En: Poesías completas; José Asunción Silva (Aguilar, México, 1978, página 89)


ENRIQUE GONZÁLEZ MARTÍNEZ (Guadalajara, México , 1871 – Ciudad de México, 1952)

TUÉRCELE EL CUELLO AL CISNE…

Tuércele el cuello al cisne, de engañoso plumaje,
Que da su nota blanca al azul de la fuente;
él pasea su gracia no más, y nada siente
del alma de las cosas y la voz del paisaje.

Huye de toda forma y de todo lenguaje
que no guarde un acorde con el ritmo latente
de la vida profunda… y adora intensamente
la vida, y que la vida comprenda tu homenaje.

Mira al búho sapiente… Ese tiende sus alas
desde el Olimpo, deja el regazo de Palas
y posa en aquel árbol su vuelo taciturno…

Él no tiene la gracia del cisne; mas su inquieta
pupila, que se clava en la sombra, interpreta
el misterioso libro del silencio nocturno.

En: Las mil mejores poesías de la lengua castellana; preparada por Juan Bautista Bergua (Editorial Bergua, España, 1928, páginas 534-535)


RAINER MARÍA RILKE (Praga, Republica Checa, 1875 – Suiza, 1926)

EL POETA

De mí te alejas, hora.
Tu batir de alas hiéreme.
Sin ti, ¿qué voy a hacer de ésta mi boca?
¿Qué de mi noche y de mi día?

Yo no he puesto mi amor en una casa
ni en parte alguna en que vivir pudiera.
Todas las cosas a las que me entrego
a mis expensas sólo se enriquecen.

En: Antología; Rainer María Rilke; traducción de Enrique Sordo (Eduven, Caracas, 1977, páginas 70-71)


 

 

 

 

 

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