SRI DAMODARASTAKAM | SATYAVRATA MUNI


Oración Sri Damodarastakam 
(Hallado en el Padma Purana de Krishna Dvaipayana Vyasa, hablado por Satyavrata Muni en una conversación con Narada Muni y Saunaka Rsi)

Nosotros cantamos Damodarastakam,
 
namamisvaram sach-chid-ananda rupam
 
lasat-kundalam gokule bhrajamanam
 
yasoda-bhiyolukhalad dhavamanam
 
paramrstam atyantato drutya gopya [1]
 
“Le ofrezco mis humildes reverencias al Señor Supremo, Sri Damodara, cuya forma corporal es la personificación de la existencia eterna, el conocimiento y la bienaventuranza y que resplandece hermosamente en el divino reino de Gokula. Sus zarcillos con forma de tiburón se mueven oscilando cuando huye apresuradamente de Madre Yasoda, que Lo persigue [por haber roto el tarro de yogur que batía para hacer mantequilla, y por robarle la mantequilla que había dejado colgada de un soporte]. Él se aleja corriendo del mortero de madera, temeroso de Madre Yasoda, que corre velozmente tras Él hasta atraparlo.”
 
rudantam muhur netra-yugmam mrjantam
 
karambhoja-yugmena satanka-netram
 
muhuh svasa-kampa-trirekhanka-kanthasthita-
 
graivam damodaram bhakti-baddham [2]
 
“[Viendo el palo de batir en manos de Su madre], Él llora y frota Sus ojos una y otra vez con Sus manos de loto. Su mirada refleja mucho temor y el collar de perlas que rodea Su cuello, semejante a una caracola marcada con tres líneas, tiembla por la agitada respiración producida por Su llanto. Al Señor Supremo, Sri Damodara, cuya cintura no es atada con cuerdas, sino con el amor puro de Madre Yasoda, Le ofrezco mis humildes reverencias.”
 
Esa es una canción muy importante en nuestra vida espiritual. Nosotros oramos,
 
namo deva damodarananta visno
 
prasida prabho duhkha-jalabdhi-magnam
 
krpa-drsti-vrstyati-dinam batanugrhanesa
 
mam ajnam edhy aksi-drsyah [6]
 
“¡Oh, Dios Supremo! Ofrezco reverencias ante Ti. ¡Oh, Damodara! ¡Oh, Ananta! ¡Oh, Vishnu! ¡Oh, mi Señor, complácete conmigo! Posando Tu misericordiosa mirada sobre mí, libera a este pobre tonto ignorante, inmerso en un océano mundano de lamentaciones, y hazte visible ante mis ojos.”
 
Ya saben que cuando la madre de Krishna se cansó [tratando de atar a Krishna con una cuerda que siempre parecía tener dos dedos más corta], Krishna pensó, “Oh, Mi Madre se ha cansado, ella pasó mucha austeridad” y Él Mismo le permitió que lo atara con la cuerda.
 
Después de eso, la Madre Yasoda ató a Krishna a un ulukhal (mortero de madera, es un tipo de madera muy pesada) y regresó donde estaba la leche hirviendo. Krishna comenzó a gatear con el mortero detrás de Su espalda. Krishna mantiene todo el universo, ¿entonces creen que Él no puede llevar solo un pedazo de madera? ¿Creen que es imposible? De repente, Krishna apareció en un lugar un poco lejos de Su casa. Nosotros vamos a ese lugar cada año (se llama: el lugar del dam-bandhan lila, los árboles Yamal-Arjuna están ahí).
 
Ustedes saben que Kuver tuvo dos hijos, Manigriv y Nalakuvar, y estos dos hijos tenían un ego muy grande y estaban muy orgullosos de su propiedad y riqueza. Ellos no se preocupaban por nadie. Un día, estaban jugando en un río con mujeres completamente desnudas, cuando de repente Narad Muni pasó por ese lugar. Al ver a Narad Muni, las mujeres cubrieron sus cuerpos, pero a los hijos de Kuver no les importó – no les importaba quién era Narad o quién pasaba. Narad Muni maldijo a los dos orgullosos hijos de Kuver y dijo que en la próxima vida se convertirían en árboles. Manigriv y Nalakuvar se sorprendieron. Se disculparon con Narad Muni, y Narad Muni dijo: “Cuando Krishna aparezca en Dvapar yuga, vivirá en Gokul Mahavan. Él les rescatará de esta condición y recuperarán su cuerpo anterior.” Es por eso que está escrito en Damodarastakam,
 
kuveratmajau baddha-murttyaiva yadvat
 
tvaya mochitau bhakti-bhajau krtau cha
 
tatha prema-bhaktim svakam me prayachchha
 
na mokse graho me ‘sti damodareha [7]
 
“¡Oh, Señor Damodara!, así como liberaste de la maldición de Narada a los hijos de Kuvera, Manigriva y Nalakuvara, y los convertiste en grandes devotos, en Tu forma de niño con la cuerda del mortero de madera atada a Tu cintura, concédeme a mí Tu propio prema-bhakti. Este es mi único anhelo, ya que no deseo ningún tipo de liberación.”
 
Los hijos de Kuver estaban sufriendo mucho en los cuerpos de árboles, pero Krishna es muy misericordioso – Él eliminó su cautiverio.
 
Entonces, cuando Krishna estaba gateando, llegó a un lugar donde había dos árboles. Él pasó entre los árboles, pero el mortero de madera al que estaba atado se atoró entre los árboles – Krishna tiró del mortero y los árboles cayeron de inmediato. No había nubes, nada – los árboles cayeron así. Nanda Gopal miró hacia atrás y sonrió.
 
Al oír el sonido de los árboles que cayeron, muchas personas vinieron al lugar. Ellos se asombraron, “¿Qué ha pasado? ¿Cómo se cayeron estos grandes árboles?” Ambos árboles yacían en el suelo y Krishna también estaba allí. Nanda Maharaj llegó allí también y estaba muy preocupado. Pensó: “¿Qué ha pasado? ¿Está bien mi hijo Krishna?” Nanda Maharaj tuvo una pequeña pelea con la madre Yasoda, él la reprendió: “¿Por qué ataste a mi hijo? ¿Qué harías si pasara algo?” Incluso me enteré de que no habló con Madre Yasoda durante tres meses después de eso. Tales son los pasatiempos de Krishna, el lila de Krishna.
 
kuveratmajau baddha-murttyaiva yadvat
 
tvaya mochitau bhakti-bhajau krtau cha
 
tatha prema-bhaktim svakam me prayachchha
 
na mokse graho me ‘sti damodareha [7]
 
“¡Oh, Señor Damodara!, así como liberaste de la maldición de Narada a los hijos de Kuvera, Manigriva y Nalakuvara, y los convertiste en grandes devotos, en Tu forma de niño con la cuerda del mortero de madera atada a Tu cintura, concédeme a mí Tu propio prema-bhakti. Este es mi único anhelo, ya que no deseo ningún tipo de liberación.”
 
namas te ‘stu damne sphurad-dipti-dhamne
 
tvadiyodarayatha visvasya dhamne
 
namo radhikayai tvadiya-priyayai
 
namo ‘nanta-lilaya devaya tubhyam [8]
 
“¡Oh, Señor Damodara!, en primer lugar ofrezco mis reverencias a la brillante cuerda refulgente que ata Tu cintura. Seguidamente ofrezco mis reverencias a Tu cintura, que es la morada del universo entero. Me postro humildemente ante Tu muy querida Srimati Radharani, y te ofrezco todas mis reverencias a Ti, Supremo Señor que manifiestas pasatiempos ilimitados.”
 
Esta canción Damodarastakam acerca de los pasatiempos del Señor está escrita por Satyavrata Muni, y la cantamos cada mes de Kartik. Referencia: Damorastakam

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