Enriqueta Arvelo Larriva

EL CRISTAL NERVIOSO Es clara e inquieta. Es clara e inquieta y ahueco hoy las manos para brindarla. ¡Cuánta contienen mis manos de esta dulce agua! La cojo cuando ágil y naciente salta -plena de fragancia, de frescor, de iris- mojando el follaje de mis ansias. Vértice de mi alma, en ti nace el agua. Tomad cada uno prolongado sorbo, los que váis sedientos de un cristal nervioso. Impaciencia lucen mis manos delgadas, vaso que palpita sintiéndose colmo. Bebed, que se apagan las burbujas pronto y será agua muerta...
  • julio 29, 2020
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