LA MONTAÑA Y LA FLOR

LA MONTAÑA Y LA FLOR En el niño que fui me sigo hundiendo. Vivir lleva consigo extraviarse en un relámpago. A la luz del temor habla mi muerte, aliento de una morada que rompe la noche minutos antes de amasarse. Mis palabras caen como puñado de cal sobre los labios de mi madre. Mi cuerpo marca la oquedad del abandono. No amanece, la luz no nos llama un solo día. Hoy vuelvo mis ojos al lugar que tiembla, pues soy ahora el lugar que tiembla, con más vidas que...
  • octubre 15, 2020
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