Luis Fernando Cuartas Acosta

AGUA Se perdió la saliva en una conversación de catedráticos. Todos hablaban a la vez. Afuera la lluvia hacía miles de aceros con el agua. Todo seco después, se reinventó la añoranza de lo húmedo. Ni la lágrima, ni la sangre, ni un mercurio derretido en su trompeta mística. No hay agua. No hay ese alcohol que se derrama. Ni desierto alguno. Pues el oasis hace perdurar a las palmeras, y una gota de olvido refresca la memoria. No hay agua. En todos los idiomas hay que segregar el...
  • mayo 10, 2021
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