VERRANNO A SAPERLO/VENDRÁN A SABERLO ·ITA/ESP· | STEFANO SIMONCELLI

DE “JUGABA DE ALERO” (GIOCAVO ALL’ALA)

Traducción Antonio Nazzaro y Revisión Elizabeth Uribe Pérez


DE “JUGABA DE ALERO” (GIOCAVO ALL’ALA)

1.

Ya no soy más aquel que parece regresar
de un largo viaje trayéndote de regalo
el sombrero parisino con las plumas
que habías soñado, pero
estoy en el hielo del embarcadero
exactamente donde quería que te alarmaras
al no verme llegar: el abrigo azul
de chofer empapado de lluvia y nevisca,
el corazón en tumulto por la carrera hasta perder el aliento
entre la confusión del mercado, el musgo
en los cabellos de quién sabe qué pesebre…
Tenías razón: me quedaré para siempre
el rezagado con aire ensoñado
que mira pasar las nubes,
el estudiante que no sonríe
en el fondo de la fotografía.


Non sono più quello che sembra ritorni
da lungo viaggio portandoti in regalo
il cappello parigino con le piume
che avevi sognato, ma
sono nel gelo dell’imbarcadero,
esattamente dove volevo ti allarmassi
non vedendomi arrivare: il cappotto blu
da chauffeur zuppo di pioggia e nevischio,
il cuore in tumulto per la corsa a perdifiato
tra il finimondo del mercato, il muschio
nei capelli di chissà quale presepio …
Avevi ragione: resterò per sempre
il ritardatario dall’aria trasognata
che guarda passare le nuvole,
lo scolaro che non sorride
in fondo alla fotografia.


2.

Vendrán a saberlo por el tam-tam
del charlar de la calle,
en las tiendas y a lo largo de los cables telefónicos,
entenderán que ya no podrán enviarte más
tarjetas de felicitación para fiestas o cumpleaños
y quizás alguien murmurará unos amenes,
encenderá velas votivas y hará ofrendas,
pero nunca sabrá de tu dolor
sumergido en los tendones
hasta los huesos.


Verranno a saperlo dal tam-tam
delle chiacchiere per strada,
nelle botteghe e lungo i cavi telefonici,
capiranno che non potranno più spedirti
biglietti d’auguri per feste o compleanni
e forse qualcuno mormorerà degli amen,
accenderà candele votive e farà offerte,
ma non saprà mai del tuo dolore
sommerso nei tendini
fino alle ossa.


3.

Una vez más poco antes del alba
me he encontrado balbuceando el mantra
que creía olvidado –el mismo
con el cual implorabas para mí
a los tenderos y tacaños vecinos
poco después del fin de la guerra
un poco de leche en polvo y harina.

 


Ancora una volta poco prima dell’alba
mi sono trovato a balbettare il mantra
che credevo dimenticato – lo stesso
con il quale imploravi per me
a bottegai e avarissimi vicini
poco dopo la fine della guerra
un po’ di latte in polvere e farina.


4.

No logro orientarme
en las mañanas demasiado luminosas
y con los ojos medio cerrados me arrastro,
hoy que ha llegado la primavera,
de una habitación a la otra
hasta el balcón
el farolero
oliendo el aire
como un animalito extraviado
en busca de tus vestidos, las medias,
los zapatos rigurosamente sin tacón
y pienso en cómo es vano mi huir
para regresar empapado de nada
y entumecido hasta los huesos
si no logro andar
un solo centímetro más allá
de los carretes coloreados de algodón
y las cajitas repletas de botones
que has dejado sobre la vieja Singer.


Non riesco a orientarmi
nei mattini troppo luminosi
e a occhi semichiusi mi trascino,
oggi che è arrivata primavera,
da una camera all’altra
fino al ballatoio
al lucernaio
annusando l’aria
come una bestiola smarrita
in cerca dei tuoi vestiti, le calze,
le scarpe rigorosamente senza tacco
e penso come è vano il mio fuggire
per ritornare fradicio di niente
e intirizzito fino alle ossa
se non riesco ad andare
un solo centimetro più in là
dei rocchetti colorati di cotone
e le scatoline stracolme di bottoni
che hai lasciato sulla vecchia singer.

De “Las visitas de nadie” (Le visite di nessuno).


5.

Mientras tanto veo que no vienes
para la cena, que no estás
en medio de la plaza
entre las palomas y el carrusel,
que te mojarás hasta los huesos,
te enfermarás ahora que llueve
y has olvidado el paraguas
al lado de la puerta,
que no llamarás para avisarme
y no habrá nada más,
justo nada más
qué preguntarte.


 

Intanto vedo che non vieni
per cena, che non ci sei
in mezzo alla piazza
tra i piccioni e la giostra,
che ti bagnerai fino alle ossa,
ti ammalerai adesso che piove
e hai dimenticato l’ombrello
accanto alla porta,
che non chiamerai per avvisarmi
e non ci sarà più niente,
proprio più niente
da chiederti.


6.

Me gustaría esperarte
con la impaciencia de hace tiempo
detrás de la ventana por la que miro
a la noche descender entre los barcos,
intentar el solitario de naipes
que nunca te salía,
preparar dos cuencos de arroz,
del té chino y retroceder
hasta alcanzar el instante
preciso en que grité
tu nombre por la casa
y has respondido.


 

Mi piacerebbe aspettarti
con l’impazienza di un tempo
dietro la finestra da cui guardo
la sera scendere tra le barche,
tentare il solitario di carte
che non ti veniva mai,
preparare due ciotole di riso,
del tè cinese e indietreggiare
fino a raggiungere l’attimo
preciso in cui ho gridato
il tuo nome per casa
e hai risposto.


7.

Te busco persiguiendo el viento
que lleva agujas de pino y nubes
oscuras de lluvia. Para los charcos
que imagino bajo la casa
he preparado las botas
de goma, el gabán
azul de marinero
con los botones de oro,
cartas náuticas y la brújula
en el caso de que te perdiera otra vez.


Ti cerco inseguendo il vento
che porta aghi di pino e nuvole
scure di pioggia. Per le pozze
che immagino sotto casa
ho preparato gli stivali
di gomma, il caban
blu da marinaio
con i bottoni d’oro,
carte nautiche e la bussola
nel caso ti perdessi un’altra volta.

De “Sobre el mapa de los altiplanos” (Sulla mappa degli alto piani)


8.

Tengo una fatiga desconocida,
infinita. La misma, imagino,
que sentías también tú
en todo el cuerpo
“en los cabellos
e incluso en los pensamientos”
confiabas con un hilo de voz.
¿Es esto lo que nos une ahora? ¿Este
dolor agudo dentro de las manos
que aprietan el aire?
¿Es este el nuevo modo de abrazarnos?


 

Ho una stanchezza sconosciuta,
infinita. La stessa, immagino,
che provavi anche tu
in tutto il corpo
“nei capelli
e perfino nei pensieri”
confidavi con un filo di voce.
E’ questo che ci unisce adesso? Questo
dolore fitto dentro le mani
che stringono l’aria?
E’ questo il nuovo modo d’abbracciarci?


9.

He vuelto a fumar
(te habrías enfurecido, lo sé,
hasta cogerme a bofetadas)
y a menudo me gira la cabeza, mareado,
la casa se hunde en un vértigo
de papel y alquitrán, de golpe resurge
desde un panorama impresionante de colinas
mientras parece que alguien me espía
desde una fisura, una puerta entrecerrada
del armario o desde el espejo
donde me doy cuenta de que me parezco
cada vez más a mi padre en el perfil,
en las manos, a mi madre en el dolor
y en lo que pronto seré
viniendo a tu encuentro: niebla,
neblina, simple humo.


 

Ho ripreso a fumare
(ti saresti infuriata, lo so,
fino a prendermi a schiaffi)
e spesso mi gira la testa, sbando,
la casa sprofonda in una vertigine
di carta e catrame, di colpo riemerge
da un panorama mozzafiato di colline
mentre sembra che qualcuno mi spii
da una fessura, un’anta semichiusa
dell’armadio o dallo specchio
dove mi accorgo di assomigliare
sempre più a mio padre nel profilo,
nelle mani, a mia madre nel dolore
e a quello che presto diventerò
venendoti incontro: nebbia,
caligine, semplice fumo.


Traducción Antonio Nazzaro y Revisión Elizabeth Uribe Pérez


STEFANO SIMONCELLI es un poeta italiano nacido en Cesenatico, en 1950. Fue redactor de Sobre el Puerto, revista literaria y política de los 70 donde colaboraron poetas como Pasolini, Bertolucci, Caproni, Sereni, Fortini, Raboni e Giudici. En 1981 obtuvo el Premio Internazionale Mondello Opera Prima con el poemario Via dei Platani, que se publicó con prólogo de Raboni y epílogo de Fortini. Otras de sus obras son Poesie d’avventura (1989), Giocavo all’ala (2004, Premio Gozzano), La resa degli angeli (2006), Terza copia del gelo (2012, Premio Bienal Diego Valeri, jurado popular), Hotel degli introvabili (2014), Il collezionista di vetri (2015, con fotos de Daniele Ferroni), Notizie interferenze sibili (2015, plaquette), Prove del diluvio (2017, premios Europa in versi y Città di Fabriano), Residence Cielo (2018, plaquette), y La paura dei tuoni (2019, con dibujos Silvano Barducci e introducción de Mario Santagostini). Actualmente vive en Acquarola.

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