VOLVERÁ / TORNERÀ | ANNALISA CIAMPALINI

ANNALISA CIAMPALINI

Distraerme de mi viaje
aplastarme a lo largo de tu ojo
seguir una dirección que no sé imaginar.
Detenerme contigo
en ese punto preciso e ignoto.

Distrarmi dal mio viaggio
appiattirmi lungo il tuo occhio
seguire una direzione che non so immaginare.
Fermarmi con te
in quel punto preciso e ignoto.


Has aprendido la paz de los árboles
y el intenso cambio con el cielo.
Sabes que la primavera y el invierno
tienen formas diferentes
y que cada hombre tiene un órgano
devoto a las estaciones.
Mañana. Él baja las escaleras lentísimo.

 

Hai imparato la pace degli alberi
e l’intesa muta col cielo.
Sai che la primavera e l’inverno
hanno forme diverse
e che ogni uomo ha un organo
devoto alle stagioni.
Mattina. Lui scende le scale pianissimo.


Volverá la arritmia de lo inconcebible
y el momento vacío, como olvidarse de existir.
El impulso antes de la fragmentación
volverá a la tierra y a los órganos de todos.
Seguiremos sin ver el espacio
que se inclina para no creer que la caracola
pueda recoger el mar. Contaremos
solamente las horas de luz, en la oscuridad
grandes arcos unen las casas.

 

Tornerà l’aritmia dell’inconcepibile
e il momento vuoto, come scordarsi d’esistere.
Il sussulto prima della frammentazione
tornerà nella terra e negli organi di tutti.
Continueremo a non vedere lo spazio
che s’incurva a non credere la conchiglia
possa raccogliere il mare. Conteremo
soltanto le ore di luce, nel buio
grandi archi uniscono le case.


Si el infinito es aquí, si pensamos
que está aquí, en el espacio de lo finito,
han muerto los viajes en tren
los que nos llevaban hacia amores lejanos.
Muerto es el pensamiento de una tierra diferente
que no se sabe ubicar. El umbral
de la espera más allá de las murallas.

 

Se l’infinito è qui, se pensiamo
sia qui, nello spazio del finito,
sono morti i viaggi in treno
quelli che portavano verso amori lontani.
Morto è il pensiero di una terra diversa
che non si sa collocare. La soglia
dell’attesa oltre le mura.


Se celebra la llegada en el viento del patio
la luz migra sin huellas ni clamor.
El aire se posa sobre nuestras cabezas agachadas
nos bautiza a todas con el mismo nombre.
Es raro ver cómo en esta fría quietud
cada cosa se consume lentamente,
cómo todo al final se asemeja.

 

Si celebra l’arrivo nel vento del cortile
la luce migra senza impronte né clamore.
L’aria si posa sulle nostre teste chine
ci battezza tutte con lo stesso nome.
È strano vedere come in questa fredda quiete
ogni cosa si consumi lentamente,
come tutto alla fine si somigli.


Roma arde en la luz de julio
yace con pereza horizontal,
en la distracción disuelve su pasado.
Tú al contrario sigues seccionando la ciudad,
para intentar tener la luz entre las manos.
Sueñas con cavar en vertical,
con encontrar una dimensión a lo eterno.

 

Roma arde nella luce di luglio
giace con pigrizia orizzontale,
nella distrazione dissolve il suo passato.
Tu invece continui a sezionare la città,
a voler tenere la luce tra le mani.
Sogni di scavare in verticale,
di trovare una dimensione all’eterno.


Yo que escribo cerca de una ventana
a veces veo el mar a través de los vidrios
lo veo avanzar hasta mi portón
y mi casa se vuelve arrecife tempestuoso.
El mar entre las manos es solo un sorbo
de agua, el azul verdadero está en la vastedad.
La costa toma vida desde los ojos.

 

Io che scrivo vicino a una finestra
talvolta vedo il mare attraverso i vetri
lo vedo avanzare fino al mio portone
e la mia casa diventa scoglio tempestoso.
Il mare tra le mani è solo un sorso
d’acqua, l’azzurro vero è nelle vastità.
La costa prende vita dagli occhi.


Antes de expirar unas flores
cambian los pétalos en aureola pálida.
El aire alrededor busca semejanza
pierde afinidad con la altitud
deja que la muerte alargue su mano.
Luego la luz irrumpe en las frondas
y nos levantamos recompuestos del todo
como si la fragilidad no fuese cada vena nuestra
y el entero diseño del día.

 

Prima di spirare alcuni fiori
mutano i petali in aureola pallida.
L’aria attorno cerca somiglianza
perde affinità con l’altitudine
lascia che la morte allunghi la sua mano.
Poi la luce irrompe nelle fronde
e ci alziamo del tutto ricomposti
come se fragilità non fosse ogni nostra vena
e l’intero disegno del giorno.


Esta noche la oscuridad es finalmente densa
gorgotea su origen perdido,
aleja las orillas de la ciudad.
Tú esperas con las manos en la frente
para cerrarte dulcemente los cientos de ojos.
Se irán las albas desadornadas
se irán en una ficción remota.

Stanotte il buio è finalmente denso
gorgoglia la sua origine perduta,
allontana le sponde della città.
Tu aspetti mani sulla fronte
a chiuderti dolcemente i cento occhi.
Se ne andranno le albe disadorne
se ne andranno in una finzione remota.


Ciertas personas piden reposo eterno
tú, en cambio, vives en las transparencias.
Con la precisión del amor
cuentas las camas en las habitaciones desmedidas
y pones una semilla bajo mis párpados.
En la mañana las calles bisbisan,
traman un dibujo común.
En las plazas esparcimientos de luz.

 

Certe persone chiedono riposo eterno
tu, invece, vivi nelle trasparenze.
Con la precisione dell’amore
conti i letti nelle stanze smisurate
e metti un seme sotto le mie palpebre.
Al mattino le strade bisbigliano,
tramano un disegno comune.
Nelle piazze spargimento di luce.


Annalisa Ciampalini (Florencia, 1968)

Poeta. Ha publicado dos poemarios: L’istante si dilata (Ibiskos Editrice, 2008) y la colección L’assenza (Ladolfi Editorial, 2014). Sus poemas aparecen en diferentes antologías publicadas por Fara Editore. Junto a Giancarlo Stocorro, colaboró en el libro Pierino Porcospino e l’analista selvaggio (ADV Publishing House 2016), volumen que recoge textos de diferentes autores.

Estos poemas han sido tomados del poemario Las distracciones del viaje, publicado en 2019 por Uniediciones, Colombia en coedición con Samuele Editore, Italia.

Traducción de Antonio Nazzaro.


 

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